Friedrich Nietzsche, filosofaba y decía que "es el sentimiento de que el poder crece, de que una resistencia ha sido superada". Pero ese poder que crece, no es ejercido sobre otros, sino sobre uno mismo, es empoderamiento.
Suele denominarse como empoderamiento, a la conquista de poder, de derechos, ejercido por una persona, es una rebelión contra lo que se espera de nosotros. Esa rebelión no es caprichosa, ni azarosa (aún, cuando a veces eso parezca, puede que el empoderamiento, no sea más que la única manera de re-direccionarnos hacía el camino de nuestra felicidad), sino que es hacerse cargo uno mismo, y ese hacerse cargo, como todo, siempre implica un esfuerzo. Es como un juego interno de fuerzas, un vaivén, que da cuenta de nuestra polaridad humana, nuestra ambivalencia constitutiva.
Cuando se dice que la felicidad es una construcción subjetiva y que los cimientos son los momentos vividos, debemos de creerlo. La felicidad eterna no existe, se construye y deconstruye a cada instante de nuestra vida. No hay absolutos, porque somos ambivalentes esencialmente. Es necesario entonces, conocer la tristeza, el padecimiento, el sufrimiento, para después poder entender la alegría y la felicidad.
Entonces, entendemos que el día en que podamos para un segundo, mirar a nuestro alrededor y se nos inunde el pecho de emoción, y no estemos deseando nada más, ni a nadie más; ese segundo en el que frenamos el mundo y respiramos, sintamos cómo los pulmones se llenan de vida, la sangre corriendo por las venas, y no podamos hacer otra cosa más que sonreír, porque ya nos empoderamos. Ese segundo dónde solo nos importa uno mismo, porque nos queremos tanto que no podemos disfrutar ese segundo con nadie más que con uno mismo. Y no es egoísmo, es amor propio. Amor puro. Se emana, se contagia y es inevitable.
Ese segundo, es la felicidad. Y aunque algunos aseveren que hay algo mágico o divino en esos instantes, y aunque uno quiera quedarse a vivir en ese segundo, no podemos, porque es necesario pasar los malos ratos, para entender que la felicidad está ahí, en esos segundos, mientras nos pasamos la vida postergándolos.
Cartagena, Colombia
Posted from my blog with SteemPress : https://leyargoz.vornix.blog/felicidad/