En el ámbito agropecuario, mencionar al orden hemíptero es razón suficiente para monitorear, investigar y actuar ante cualquiera de los bastos grupos familiares que integran dicho mundo, la razón de esto, es básicamente por la indudable adaptabilidad y capacidad que poseen para destruir plantaciones enteras en un ligero pestañeo de los productores agrícolas. Sin duda alguna, la proliferación de este tipo de insecto en cultivos se ha visto en auge en los últimos tiempos, debido principalmente a la disminución progresiva de determinados organismos que fungen como controladores naturales de muchas especies de hemípteros, dentro de los ecosistemas terrestres. La disminución de estos componentes bióticos beneficos dentro del ámbito agrícola, es notablemente debida a factores antropogénicos, como la destrucción parcial o total de sus habitats, contaminación y sobre todo por el uso inapropiado de productos agroquímicos.
En tal sentido, resulta importante estudiar y dar a conocer a estos organismos propensos a convertirse en plagas, con la finalidad de comprender sus ciclos biológicos, mecanismos de defensa, habitos alimenticios y en el mejor de los casos, sus posibles debilidades naturales; de esta manera, se puede actuar eficientemente en lo que respecta al control de estos problemáticos insectos.
Dicho esto, es importante destacar que, dentro del problemático orden hemíptero, existe una familia conocida como pentatomidae, misma que está integrada por más de 4.000 especies distribuidas por gran parte del mundo y que como sus parientes lejanas, aleurodidos o cocoideos por mencionar algunos; pueden convertirse en un tormento dentro de diversas plantaciones o jardines que colonicen. Los pentatómidos son insectos muy populares y que poseen una reputación notable no solo por ser plagas frecuentes; sino que también, por un repulsivo olor que desprenden al sentirse amenazadas, razon por la que suelen ser conocidas vulgarmente como chinches o cocos apestosos.
Por otro lado, la gran mayoria de especies que conforman dicha familia, se alimentan de organismos vegetales (fitófagas) como la especie Edessa meditabunda que apreciamos en la imagen, estas se suelen adherir a tallos, hojas, flores o frutos como garrapatas y por medio aparato bucal tipo suctor, absorben los fluidos de las plantas. A su vez, y como suele ocurrir con otros organismos fitófagos suctores como la mosca blanca (aleurodidos), la saliva de estos hemípteros poseen compuestos que suelen atrofiar los tejidos vegetales y es en ese momento cuando el daño en el organismo vegetal, empieza a tomar forma; de igual manera, estos insectos son vectores de diversos fitopatógenos, por lo que dejar proliferar a estos "chinches" sobre las plantas no es muy recomendable.
Otras especies por su parte, como la apreciada en la imagen, son biocontroladores eficaces de otros insectos, por lo que a pesar de que los pentatómidos están dominados principalmente por chinches fitófagas, también hay otras que cumplen otro importante rol dentro de un agroecosistema, como lo es, el contribuir a mantener la balanza de especies equilibradas. También es importante mencionar que, existen otras especies que suelen ser fitófagas mientras son ninfas, pero en determinado momento de sus vidas cambian completamente de habitos alimenticios, este es un punto bastante curioso e inusual, producto posiblemente de la gran adaptabilidad de algunas especies.
La coloración de estos insectos es muy variable, por lo que a pesar de ser morfológicamente idénticas entre especies, el principal rasgo distintivo es básicamente el color y alguna que otra pequeña característica como manchas o púas. La especie Nezara viridula es la popular "chinche verde", esta posee una coloración verdosa en su totalidad y al igual que la Euschistus heros (chinche marron) o la ya mostrada anteriormente Edessa meditabunda, son plagas potenciales de una gran diversidad de cultivos entre los que les puedo mencionar como ejemplo a las especies: Cajanus cajan, Cucurbita maxima, Phaseolus vulgaris, Solanum tuberosum, Solanum lycopersicum, Lactuca sativa, Manihot esculenta, Zea mays, diversas plantas ornamentales y arboles frutales como los integrantes del género Citrus. Estas son solo algunas de las plantas que pueden ser hospedadas por estos insectos, por lo que a simple vista podemos darnos cuenta de lo realmente polífagas que son, cabe destacar que pueden atacar cualquier parte de la planta, si pudieran cavar, ten por seguro que el sistema radicular de la planta no se salvaría de un daño directo causado por el piquete de este hemíptero.
Como mencioné anteriormente, estos organismos no son muy distintos entre ellos, sin embargo y tomando como referencia a un espécimen de Edessa meditabunda, les mostraré algunas partes muy llamativas de este tipo de hemípteros.
A primera vista, notamos las diversas tonalidades que posee este insecto repartida por su cuerpo; teniendo la cabeza y tórax verdes por el dorso, mientras que la región posterior de su abdomen tiene un tono azulado. Asimismo, este hemíptero es confundido por muchas personas con coleópteros, es decir, con escarabajos, coccinélidos, entre otros. La razón de esto, es el hecho de que los pentatómidos poseen un muy rígido y solido exoesqueleto, sus alas anteriores están parcialmente esclerotizadas (endurecidas hasta formar una placa), esto se suele conocer como hemiélitros al ser "parcial", es un rasgo más notorio en escarabajos o en otros coleópteros, quienes poseen sus alas anteriores con este rasgo más marcado y completo (élitros) , mientras que en los pentatómidos es ligeramente semejante, de aquí nace la confusión entre estos organismos.
En la presente imagen se aprecian algunas partes resaltantes de los pentatómidos, primeramente tenemos su tamaño el cual normalmente es de 1 cm, aunque claramente, puede variar de forma ascendente o descendente según la especie; posteriormente tenemos que como todo buen insecto coserva sus rasgos característicos, es decir, cabeza, tórax, abdomen y sus 6 patas. Como posible variante, esta su rígido pronoto y su escutelo que también forma parte de su tórax, específicamente el mesonoto, rasgo que es muy común en coleópteros, pero que también forma parte de los pentatómidos, esto también se hace presente en la confusión de ordenes que mencione anteriormente, entre algunos hemípteros y coleópteros.
las glándulas que presentan estos insectos, por la cual emiten las sustancias químicas que producen el desagradable olor, se ubican entre el segundo y tercer par patas (uno a cada lado) y también algunas especies la poseen en el segundo segmento de su abdomen, específicamente a cada lado de su escutelo, es un minúsculo "poro" que suele recordar en parte a un estoma de una especie vegetal. Por otra parte, menciono que el nombre pentatomidae (penta = 5), el cual le han otorgado a esta inusual familia, probablemente se deba a que sus antenas y abdomen están divididas en 5 segmentos, este dato aún causa controversia entre algunos expertos.
La capacidad reproductiva de estas especies es muy alta, pueden poblar con relativa facilidad las plantaciones que hayan escogido como hogar y alimento. Tras colocar los huevecillos, estos tardan un estimado de 5 días para eclosionar, este aspecto puede variar por factores ambientales y su desarrollo de huevo a adulto puede durar por lo general unos 30 días; de igual manera, estas especies no poseen un dimorfismo sexual marcado, por lo que diferenciar una hembra de un macho es realmente difícil, ya que el único rasgo para diferenciarlos es que la hembra es ligeramente más grande que su sexo opuesto, por lo demás son idénticos a simpe vista.
Los pentatómidos, realizan una metamorfosis incompleta, razón por la que no son orugas en estadios juveniles y tampoco hacen proceso de crisálida como los lepidópteros. Una vez que eclosionan de los huevecillos son ninfas, por lo que son ligeramente semejantes a los adultos; dichas ninfas, deben pasar por 5 fases de crecimiento, a medida que los vayan cumpliendo y mudando su exoesqueleto, su parecido a los adultos se hará más notorio.
En esta imagen se pueden apreciar las notorias diferencias entre un adulto y una ninfa de la especie edessa meditabunda. A medida que la ninfa mude su exoesqueleto en cada una de sus fases de crecimiento, su tamaño ira aumentando; al igual que su coloración, mientras que la forma de su cuerpo pasará de ser redondeada a la característica forma de "escudo" que posee un espécimen adulto en todo su esplendor.
Por otra parte, este grupo de insectos suele colocar un aproximado de 20 huevecillos en cada puesta, aunque la especie del género edessa, coloca 14 huevos regularmente (ni uno más, ni uno menos) . Asimismo, estos huevecillos suelen estar perfectamente colocados sobre la planta por defecto, originando diversas formas geométricas como hexágonos o cuadrados, mientras que algunas especies tan solo los agrupan en hileras.
En esta foto se aprecian huevecillos de la especie Edessa meditabunda, que curiosamente, están siendo parasitados por un diminuto díptero taquinido, el cual felizmente cumple con su labor biológica tanto reproductiva y como biocontrolador. De los 14 huevecillos de la imagen, ninguno fructificó como pentatómido; por el contrario, de ellos emergieron estas pequeñas moscas de la familia tachinidae, que además, también pueden parasitar espécimenes adultos de estos chinches.
Ahora, para entrar un poco en el contexto de el control de este tipo de insectos; es importante mencionar que los hemípteros son de los organismos que mejor se adaptan cuando se emplean productos químicos, por lo que es común que en determinados casos sea peor la cura que la enfermedad. Recordemos que los productos químicos son contaminantes y por lo general terminan siendo muy residuales y más si se les da un mal uso; estos organismos se las ingenian cada vez más para sobrevivir a este tipo de productos, por ejemplo, la mosca blanca o las cochinillas crean capas céreas, con lo que pueden defenderse de estos productos (pesticida de contacto), además de poder soportar por sus propios medios biológicos cualquier factor externo que los haga peligrar.
En el peor de los escenarios, el fenómeno conocido como hormoligosis puede hacer presencia, esto ocurre cuando un insecto es sometido a un gran estrés por la utilización indiscriminada de dichos productos químicos, por lo que en vez de morir, su ciclo reproductivo se altera y comienza a colocar más huevecillos de lo normal, lo que además de contaminar más por los químicos, ahora se tendrá que lidiar con un mayor número de estos insectos.
Desde el punto de vista agroecológico y cultural, podemos hacer uso de determinadas técnicas como el preparado de infusiones o purines para repeler a estos insectos, pero primeramente, debemos recordar el mantener a las plantas sanas, nutridas y bien hidratadas, eliminar plantas arvenses que puedan perjudicar, ya sea por competencia o como "puentes de plagas" a las plantas que nos interesen; el cultivar plantas aromáticas para atraer a organismos benéficos, que contribuyan como biocontroladores de estos chinches y el uso de hongos entomopatógenos como Beauveria bassiana es muy eficaz para combatir a estas especies.
A nivel de infusiones o macerados, el neem resulta un buen rival para los pentatómidos, al igual que la ortiga, aji y sin olvidar el ajo, el cual es de los mejores repelentes de insectos que existe; asimismo, el jabón potásico con cualquiera de los organismos vegetales nombrados, puede ser de mucha utilidad, al igual que la ceniza de origen vegetal o orgánico.
Este hemíptero funge como un excelente controlador de otros chinches plaga, principalmente cuando estos últimos están en estadios juveniles.
Informacion adicional:
El presente post fue publicado desde la Dapp www.steemstem.io, las fotografías marcadas como "tomadas por el autor ", fueron tomadas con un dispositivo móvil ZTE caribe 4 y editadas con la aplicación CANVA.
Referencias e informacion importante:
Pentatomidae:
http://www.100cia.site/index.php/naturaleza-y-vida-salvaje/item/5905-chinche-apestoso-familia-pentatomidae
Nezara virinula (chinche verde):
https://www.ecured.cu/Chinche_verde_hedionda
Chinche apestoso marmoleado:
https://ento.psu.edu/extension/factsheets/es/es-brown-marmorated-stink-bug
Otros post de interes:
Vectores Fitopatógenos #2 | La mosca blanca y su importancia
El mundo de los cocoideos | Cochinillas y su importancia