Saludos estimados lectores, en esta oportunidad compartiré con ustedes un tema concerniente a la nutrición de las especies vegetales, en el cual se abordarán aspectos relacionados con el papel que juegan los elementos nutritivos como el nitrógeno (N), el fósforo (P), el potasio (K), calcio (Ca), entre otros, sobre crecimiento y desarrollo de las plantas, por ello le presento a las comunidades #Stem-espanol, #Steemstem, #utopian-io y #curie, este artículo titulado El lenguaje de las plantas, las cuales expresan a través de síntomas, cualquier anomalía que puedan estar presentando.
En relación a lo mencionado en el párrafo anterior, es importante recordar que, las plantas son organismos capaces de producir su propio alimento (organismos autótrofos) a partir de la energía lumínica, de la cual obtienen azucares (C6H12O6) y almidones (CHO) mediante un complejo proceso fisiológico llamado fotosíntesis, aunado a la asimilación de elementos que constituyen la materia orgánica como el carbono (C), hidrógeno (H), oxígeno (O), nitrógeno (N), así como elementos de fuentes minerales como nitratos (NO-3), sulfatos (SO24-), entre otros, todo ello con la finalidad de ser transformado en biomasa.
Aunado al proceso de la fotosíntesis, los vegetales deben obtener elementos esenciales para realizar todos los procesos fisiológicos que permiten su crecimiento y desarrollo, y allí radica la importancia que representan para la nutrición de las plantas. Los mismos, se han clasificado en dos grandes grupos, el primero denominado macronutrientes conformado por N, P, K, S, Ca y Mg, los cuales las plantas demandan en mayor cantidad, debido a que son los principales constituyentes de sus moléculas, expresados en la materia seca acumulada durante su ciclo fenológico, mientras que los micronutrientes Fe, Mn, Zn, Cu, B, Mo, Cl y Ni, son los que las especies necesitan en menor proporción y constituyen la fracción mineral de la biomasa vegetal. Como dato importante para conocer, el científico Justus Von Leibig y el famoso botánico alemán J. Sanchs fueron los precursores del estudio de los elementos esenciales para el crecimiento y desarrollo de las plantas, a mediados del siglo XIX, los cuales comenzaron a investigar sobre los populares cultivos hidropónicos.
Ahora bien, los elementos nutricionales pueden cuantificarse en las especies vegetales a través de un análisis bromatológico, que consiste en la aplicación de distintos métodos analíticos para determinar la cantidad de ciertos elementos contenidos en la biomasa, sin embargo, se hace un poco engorroso para los productores y en oportunidades algo costosos, a pesar de ser lo ideal, ya que nos puede brindar con mayor precisión un diagnóstico de los déficit o excesos que puedan presentar los cultivos.
En este sentido, a pesar de que las plantas no hablan, ellas tienen la capacidad de expresarse, ya que las mismas muestran una serie de síntomas en sus órganos vegetativos y reproductivos, que de acuerdo con la apariencia, permiten identificar si presentan algún problema nutricional, es importante aclarar,que la deficiencia de algún componente puede presentarse en la planta por estar limitada a la absorción del nutriente en una forma no disponible para ella, a pesar de que el suelo contenga dicho elemento mineral, y que no solo la deficiencia acarrea problemas, sino también el exceso puede generar dificultades en la producción.
Las manifestaciones que se presentan en las plantas, son muy útiles, y muchos agricultores han desarrollado la habilidad para identificar cuál puede ser el problema que se está presentando al observar un desarrollo anormal o algún síntoma de deficiencia, pero se debe tener especial cuidado si no se cuenta con la experiencia, ya que se puede generar controversias a la hora de corregir un problema en los cultivos, debido a que los síntomas pueden variar de una planta a otra, o pudiese confundirse con casos similares ocasionados por plagas, mal uso de productos químicos de origen sintéticos y/o falta o exceso de agua.
A continuación se presentan algunos síntomas característicos de los elementos nutricionales más comunes considerando algunos aspectos importantes mencionados por Bonilla (2008), Lesur (2006), López (2006) y Parker (2000):
Con el nitrógeno (N) , este elemento se encuentra presente de forma abundante en la atmósfera, y su presencia en el suelo generalmente es muy limitada y depende de la acción de microorganismos fijadores, la precipitación, descomposición de materia orgánica o simplemente por la adición de productos químicos de origen sintéticos como la úrea por ejemplo. Este elemento brinda vital importancia para el crecimiento y desarrollo de las plantas, puesto que es el principal constituyente de las biomoléculas en las células, como la clorofila, ácidos nucleicos, así como de la fracción proteica de la planta, además cumple diversas funciones fisiológicamente elementales.
Cuando este elemento se encuentra en abundancia las plantas muestran un crecimiento vegetativo vigoroso, las hojas una coloración verde oscuro bastante intenso, abundante follaje, mientras que su déficit se manifiesta con un color verde pálido hasta llegar a la clorosis que comienza desde el ápice a la base hasta que logra secarse por completo, este evento se observa primero de las hojas más viejas progresivamente hasta las más jóvenes si no se corrige el problema, además se deprime el crecimiento y la planta se ve muy debilitada. En la imagen 2, se ilustran ambas situaciones producto de la experiencia obtenida en el huerto familiar.
En la imagen de la izquierda se aprecia una planta bien nutrida, cuyo sustrato cuenta con abundante materia orgánica en descomposición producto de los restos de vegetales obtenidos en la cocina, presenta aproximadamente 2 a 3 meses de plantada, la cual está iniciando su fase de floración, en la misma se observa un crecimiento exuberante con una altura de 1,90 m, abundante follaje y un color verde oscuro radiante, mientras que la imagen de la derecha con aproximadamente 3 a 4 meses de plantada encontrándose en su de formación de frutos, sin embargo se expresa un crecimiento menos eficiente (altura de 49 cm), menor desarrollo de hojas (ver imagen 3, nótese además el tamaño del foliolo), el color de las hojas es más claro y clorosis (amarillamiento) en las hojas de la zona basal de la planta (hojas mas viejas) .
A pesar del llamativo crecimiento y desarrollo que presenta la planta que muestra la fotografía a la izquierda, la presencia de N en abundancia pudiese ocasionar problemas productivos, especialmente en especies frutales y hortícolas manifestándose un bajo rendimiento del fruto, en algunos casos retarda la floración y puede incluso ocasionar la caída de la flor (imagen 4)secando su pedúnculo hasta que la misma muere; asimismo se aprecia un disminuido desarrollo radical en contraposición con el desarrollo de la parte aérea, lo que puede generar volcamiento de las plantas.
Otro de los elementos de importancia fisiológica es el fósforo (P) , el cual al contrario que el N se consigue abundantemente en el suelo, pero en la mayoría de los casos pudiese estar en forma no asimilable por las plantas. El P es un elemento vital para el proceso de la fotosíntesis, la respiración, división celular, síntesis de azúcares y el metabolismo energético, estimulan el crecimiento radical, acerera la floración y fructificación, y protege contra el ataque de organismos patógeno. Cuando aparece una deficiencia de este mineral las plantas tornan sus hojas con un color verde azulado, con bordes y nervaduras púrpuras, observándose este síntoma en las hojas maduras debido a su poca movilidad, limita el crecimiento vegetativo, escaso desarrollo de raíces y se retarda la etapa reproductiva (formación de flores, frutos y semillas), mientras que el exceso del mismo provoca un excesivo desarrollo radical.
En el caso del potasio (K), por su parte, desempeña diversas funciones como la síntesis de azucares y almidones, síntesis proteica y en la formación de ATP, así como también regula la pérdida de agua equilibrando los periodos de escases. Su déficit induce una necrosis (quemado) en el borde de las hojas y el ápice hasta la caída de las mismas, tallos débiles, poco llenado del fruto y bajo rendimiento, así como una marchitez en la planta que pudiese confundirse con la falta de agua; y en exceso puede afectar la absorción de Ca y Mg.
En relación a uno de los macro elementos secundarios como el calcio (Ca), este es uno de los componentes estructural de las paredes celulares, e interviene en la mitosis, el crecimiento meristemático y en la absorción del N, los sistemas de deficiencia manifiestan una deformación de las hojas nuevas, con apariencia enrollada, y en los frutos aparece una mancha similar al corcho. En el caso del tomate, puede aparecer una mancha apical con apariencia corchosa, que también pudiese producirse por déficit o exceso de humedad.
Se han descrito, algunos síntomas de las deficiencias nutricionales más importantes y comunes en los cultivos hortícolas y frutales, con los cuales se puede tener un indicio de los problemas que presentan los cultivos, para establecer planes de fertilización acordes con el suelo y la demanda de las especies.
Consideraciones finales.
- La presencia de elementos minerales en forma asimilable presentes en el suelo, son de vital importancia para el crecimiento y desarrollo de los cultivos.
- Es importante estar atentos ante la presencia de cualquier anomalía en los cultivos, ya que de acuerdo a los síntomas se puede tomar la decisión correcta para corregir cualquier deficiencia nutricional a tiempo.
- Tanto el déficit como el exceso de los elementos minerales, sean de origen natural o sintético, pueden ocasionar problemas en cualquiera de las fases fenológicas de los cultivos.
Referencias bibliográficas
Bonilla, I. (2008). Introducción a la nutrición mineral de las plantas. Los elementos minerales. En J. Azcon-Bieto (Eds). Fundamentos de la fisiología vegetal (103 – 121). Madrid, España: Mc Graw Hill.
Fuentes, L. (1998). Botánica agrícola. Madrid, España: Mundi-prensa.
Guzman, E. (2007). Cultivo de hortalizas y frutales. Caracas, Venezuela: Espasande.
Lesur, L. (2006). Manual de fertilización y productividad de los suelos agrícolas. México: Trillas.
Lopez, M. (2006). Horticultura. México: Trillas.
Parker, R. (2000). La ciencia de las plantas. Madrid, España: Paraninfo.
“La ciencia es un magnífico mobiliario para el piso superior de un hombre, siempre y cuando su sentido común esté en la planta baja.” Oliver W. Holmes.
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