Esta es mi participación para la Segunda Fase del SteemTopArt. Creo que ningún candidato tuvo más dudas sobre su participación que yo jaja pero les he dejado un pedazo nunca antes revelado de mi. Les aprecio un montón por todo esto
y
. ¡Abrazos!
Starry Night (soy arte)
El arte a mis pies.
Crecí con Van Gogh entre ceja y ceja. Con noches estrelladas y cafés de terrazas en alguna esquina de París justo a la puerta de mi cuarto. Embelecido en artes y vinos, a los 8 años bailé mi primer vals. Fue algo punk, sabor Blink 182, luego brincando con los de Sum 41 y Ska-p.
Crecí entre el óleo de los grandes y el riff de leyendas; viajé con los arpegios de Malmsteen, lloré con Santana y me emocionaba como niño con el joven Hendrix. El rap de Nach me hacía ser un visionario, y con ZPU gritaba al mundo haber tenido un sueño. Imitaba ideales, mientras aprendía de paz con Lennon y me preguntaba si all we need is love era a la manera de los Beatles o a la forma del brazo de Canserbero. Tardaría poco en tomar los consejos de Bon Jovi y entender lo que dijo Frankie de hacerlo a mi manera. Y así buscaría formar mis propias revoluciones en los escenarios.
No obstante, las letras inundaban mis espacios. La primera visita de Saint-Exupéry fue algo inovidable, pero sin darme cuenta, sería opacado por García Marquez, por Allan Poe, Donan Coyle, Andrés Eloy, Mark Twain, Swift y de pronto ¡¡mi mente era un universo por si mismo!! Centro de acoplo de las mejores historias de mundo, marchando al compás de un blues, un R&B, un clásico o el impredecible track del Jazz cuando forma sus cacofonías, llenas de métricas enigmáticas.
Empecé por admirar los teatros y las sinfonías. Veía los ornamentales escenarios de mi ciudad y mi cuerpo clamaba por más de esas musas para darle vida a cada sueño que yace en el corazón de cada estrella del universo que habitaba en mi. Y lloré óperas, apludí ballets, y conocí a Darío Fo, Hamlet y Edipo tras la magia de la dramaturgia.
Mudé el óleo por esculturas y abracé a Apolo y Dafne, al comprender la imposibilidad de su amor monumental, y me sentí cariátide como Atlas sosteniendo verdades tales como que el amor se trata de una ausencia. Aunque, para más inri, me rendiría igual sumiso a los ideales de Byron y Bécquer, creyendo una vez más en el romanticismo. Pobre idiota, pudiendo haber aprendido mejor de ellos el haber sido pirata.
Atreviendome a invocar a Leonora y a Annabel Lee, contruyendo un un poema negro en el que Kraken o El Tri pudieran ayudarme a atrapar un azulejo que quizás me sirviera de musa; sin yo saber que tal proesa, no un azulejo, sino que a un ruiseñor traería a mis pies. Ruiseñor que acabaría por matar, en nombre del amor.
Como toda muerte digna de mención.
Y todo un proceso para entender que no es un nombre para mi.
Ni siquiera una marca empresarial.
Esta marca, es huella impresa
por la historia de antes,
ahora y después.
Que no es poesía. Ni mucho menos música o fotografía.
Soy un cuadro de Van Gogh, justo en la puerta de mi habitación.
Soy cielos y universos.
Soy sueños, y un ruiseñor.
Soy arte.
Soy steemtopart.
Cada cosilla remarcada o cursiva es una referencia directa al arte.
Cada fotografía fue tomada de mi S3, así que no esperen verme los poros ni mucho menos jaja.
Agradecido con todo el equipo que hace posible esto ^^.