Lara me fascina. Me enseñó a apreciar esas cosas que siempre quería ver con detalle: el cielo, sus espectáculos y sus colores.
Lara me enseñó a apreciar los pequeños momentos. Desde gatos jugando en la ventana, matas, luces, flores, árboles, cielo, amistad y arte. A veces sufro de ansiedad fotográfica y trato en lo posible de fotografiar aunque sea el 70% de las cosas que me encantan, trato de buscar un encuadre lindo y me lanzo al agua.
El cielo me da un poquito más de vida, creo que lo que más deseo es ser un ave y perderme entre la inmensidad de las nubes y ver esos colores de cerquita, cantar cerca de ellos y recorrer mil cosas para poder mirarlas desde arriba. Qué fortuna debe ser ser un ave.
Que fortuna estar viva!