La telaraña es un material muy conocido y estudiado por la ciencia debido a las llamativas características que esta presenta; no en vano se convirtió en el complemento perfecto para el conocido personaje de película “el hombre araña”. Aunque a simple vista parezcan frágiles, estas son lo suficientemente fuertes como para retener presas sin romperse, pues tan solo un hilo de ellas puede estirarse aproximadamente un cuarenta por ciento de su longitud sin llegar a romperse. Ha resultado ser mucho más fuerte bajo presión; inclusive se ha dicho que, si se pudiera hacer una tela tan gruesa como un bolígrafo, este estupendo material podría detener un avión comercial en pleno vuelo sin ninguna dificultad.
Las arañas no solo utilizan este increíble material para capturar presas; también es usado para hacer puertas en sus guaridas, crear capullos para sus huevos y hasta para cortejar; convirtiéndose en un material primordial y sumamente importante para la vida de los arácnidos. Conociendo toda la utilidad dada por las arañas a su tela y debido a todas las características relevantes que esta posee, fue que surgió el deseo por crear de manera artificial para beneficio humano este magnífico material que aún no ha podido ser recreado tal cual lo hacen las arañas. Es por ello que al igual que muchos, me he hecho una gran pregunta:
¿De qué está hecho este material?
La respuesta no es tan sencilla como parece pues, las arañas elaboran su tela guiándose por determinadas condiciones, de ello depende tanto la flexibilidad como la resistencia de la misma. Para contar con telas realmente especiales, uno de los elementos que resulta importante es la viscosidad, ya que esta le permite atrapar las anheladas presas.
La valiosa tela proviene de dos o más glándulas que sus constructoras poseen en el abdomen; de allí expelen un líquido conocido como espidroína, la cual es una solución parecida a un cristal líquido y de carácter no newtoniano (fluido que varía su viscosidad, dependiendo de la tensión y temperatura aplicada); por lo que al entrar en contacto con el ambiente externo se solidifica de manera rápida, dando lugar a lo que denominamos telaraña. Gracias a lo poco que depende la viscosidad de la temperatura de fluidos conocidos como no newtonianos es que las arañas pueden hacer sin problema alguno sus telas tanto en el frío como en el calor.
Al hablar de la formación de este material, el estudioso Pelegrín Franganillo Balboa decía:
¿Cómo sale el hilo del aparato hilador? ¡Lástima que no pueda uno expresar en dos palabras lo que sus ojos han visto y contemplado cien veces!
Aunque se dice que la estructura química de las telarañas dependen de muchos factores, entre los cuales destaca el entorno físico donde se encuentre y la dieta de la araña; hasta ahora se sabe que la tela producida por estas, está constituida por proteínas (espidroína), las cuales son el principal alimento para la formación de músculos, por lo que resulta ser de mucha importancia biológica; mismas que están compuestas por unidades de aminoácidos que son moléculas compuestas por dos grupos: uno llamado amino, que contiene nitrógeno e hidrógeno y el otro denominado carboxilo el cual tiene carbono hidrógeno y oxígeno. La proteína encontrada en la seda de la araña se da debido a un proceso de espesamiento seguido por un cambio de pH, actos que alteran el líquido viscoso que las arañas segregan y son los causantes de la incorporación de proteína a la seda.
Imagen 4. Aminoácidos Predominantes en la Seda de Araña.
A pesar de que se tiene muy claro la química de las telarañas, no todas poseen las mismas cualidades pues, su química depende en gran medida de la finalidad con lo que vayan a construir la seda y de la especie a la que pertenezca el arácnido. Sin embargo, una observación importante que se ha realizado acerca de la química de este increíble material es que los aminoácidos que poseen contienen en su gran mayoría porcentajes importantes de aquellos aminoácidos que forman las proteínas de seres vivos, entre las que destacan: alanina, prolina y glicina.
Opinión del Autor
Indudablemente, la naturaleza es tan perfecta, que ha permitido con el tiempo que las diferentes especies que habitan la tierra, se mantengan en evolución para su beneficio. Las arañas por supuesto, no escaparon de esto pues, a pesar de que en un principio los arácnidos no utilizaban su seda para atrapar presas sino, como casa y para cubrirse del frio, con el tiempo, estas al igual que todos los seres terrestres, se vieron en la necesidad de crear nuevas estrategias que les posibilitaran ocupar la mayor diversidad de espacio en la tierra, desarrollando así sus nuevas características. Lo realmente impresionante de este material es, que a pesar de que se conoce muy bien su química, resulta ser tan complejo que no ha sido posible recrearlo con exactitud por la ciencia.
Referencias
- Nuevos descubrimientos sobre la seda de araña
https://www.solociencia.com/quimica/07050305.htm - La química de las telas de araña…o las ventajas de ser araña
https://es.scribd.com/doc/29937343/La-quimica-de-las-telas-de-arana - La tela de araña ya no tiene secretos para la ciencia
http://www.elmundo.es/elmundo/2010/05/13/ciencia/1273762181.html - Física de las telarañas
http://www.aproque.com/fisica-de-las-telaranas/
Fuente de Imágenes
- Imagen 1. Red de Telaraña.
- Imagen 2. Araña con una Presa.
- Imagen 3. Anatomía Interna de una Araña.
- Imagen 4. Aminoácidos Predominantes en la Seda de Araña.