Los planetas de nuestro sistema solar poseen uno o incluso varios cuerpos celestes orbitando a su alrededor los cuales conocemos como satélites y nuestra tierra no es la excepción. Nuestro satélite es conocido por el nombre de Luna (como son llamados comúnmente el resto de ellos) y es gracias a él, aunque no lo crean, que hemos podido vivir a través de todos estos años, además de iluminar todas nuestras noches desde el inicio de los tiempos, por lo que debemos agradecerle mucho.
Normalmente se le llama satélite a cualquier cuerpo de masa que gire alrededor de un cuerpo celeste, aunque también se le llaman luna a cualquiera de estos. En nuestro sistema solar los satélites que orbitan alrededor de nuestros planetas poseen todos nombres de personajes mitológicos exceptuando a los de Urano, los cuales poseen varios nombre de personajes en obras de William Shakespeare y Alexander Pope (Umbriel, Oberón, etc).
Muy bien ahora que ya tenemos una idea de lo que son los satélites ahora quiero hablarles sobre el nuestro. La luna se ha estudiado a través de los años gracias a fotografías tomadas por los científicos, aunque no solo eso pues el viaje a la luna ayudo mucho a las investigaciones, y más aun de las rocas lunares que fueron traídas de aquel gran viaje.
De acuerdo a las investigaciones de los geólogos se puede saber que la luna se divide en cuatro grandes categorías de acuerdo a sus componentes. Los elementos de principal importancia allí son el hierro, el cobre, el níquel, entre otros, siendo el hierro el más abundante en ella.
En los inicios de nuestro planeta, este soporto muchos golpes de asteroides que tentaban contra su vida. Se cree que con el paso del tiempo los escombros que quedaron de todas estas catástrofes son lo que hoy en día conocemos como nuestro satélite.
Hasta ahora la teoría que más fuerza tiene es la hipótesis del gran impacto, la cual nos dice que un enorme asteroide del tamaño de un planeta choco contra nuestra tierra en su proceso de formación desprendiendo un gran pedazo de ella, este escombro gigantesco fue retenido por la gravedad de lo que quedo del planeta para luego convertirse en nuestra luna. Ésta a pesar de ser la teoría con más bases para apoyar no es del todo concreta.
A través de los años la luna ha ayudado a mantener control en los climas de nuestra tierra ya que esta mantiene en control a los mares gracias a su gravedad reflejada en el planeta. De no existir la luna los mares quedarían totalmente estancados, tanto las costas como los polos de llenarían de agua causando un cambio drástico en todo el planeta por lo que se perderían gran parte de los seres que habitan en la tierra, por un lado se perderían muchas especies marinas y por otro morirían especies que dependen de estas criaturas para sobrevivir, además de perder muchas especies de plantas que se encuentran en nuestro planeta, eso sería algo catastrófico.
La luna muchos la verán como solo como un gran cuerpo de masa hecho de material lunar, pero en realidad es mucho más que eso. Es un objeto astronómico muy complejo y extraordinario el cual nos ha ayudado a avanzar en muchas investigaciones, ya que posee materiales que datan de los inicios de la tierra (algo así como un viaje en el tiempo), ayuda a mantener un control en nuestro planeta, ya que si no estuviera fuera una catástrofe, su gravedad nos ayuda tanto en los mares como para la rotación de la tierra en su órbita, entre muchas otras cosas.
para este y mas tipos de contenido, espero les haya gustado, saludos y que tengan una buena vida...