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La evolución adaptativa permitió a los vegetales crear mecanismos de reproducción geniales, seguros y efectivos, los cuales dieron origen a las flores a partir de las hojas, formaron gametos sexuales y desarrollaron maneras de que estos se fusionaran para dar origen a un embrión, el cual protegieron dentro de una semilla y esta, dentro de un fruto, para garantizar que la semilla germine en el momento y sitio adecuado, de modo que se pueda desarrollar un nuevo individuo que viene a perpetuar la especie, objetivo final de la vida.
Fruto envainador del árbol conocido como Guatacaro (Género probable Capparis, Familia Capparaceae) , ubicado en el bioma de bosque xerófito, correspondiente al sector El Toro, caserío Usera, a unos 700 m.s.n.m. y una temperatura de 25° Celsius.
Cuando el fruto del guatacaro madura, se abre y muestra una apetitosa pulpa de color rojo, muy apetecible por espacies de aves de gran tamaño como las guacharacas, que lo consumen, junto con las semillas blancas, que pasan intactas por el tracto digestivo y son llevadas y expulsadas lejos del árbol progenitor, cuando el ave defeca.
No debemos olvidar que existen plantas espermatofitas que producen semillas pero no producen frutos, por lo que se llaman gimnospermas (plantas con semillas desnudas), las cuales no son objeto de estudio en la presente publicación.
Cono de una planta gimnospermas (Pinus spp, Familia pinaceae). A la derecha, en la parte inferior de la imagen, pueden observar una semilla alada de pino.
Entre esos mecanismos, se diseñaron diversas formas de dispersión de las semillas de modo que el embrión pudiera desarrollarse de modo seguro, proporcionándole alimento a través del endospermo, capas protectoras a través del fruto y sitios apropiados para su desarrollo posterior.
Fruto de pumarrosa (Syzygium jambos, Familia Myrtaceae), que muestra la pulpa comestible y la ubicación de la semilla dentro del fruto. Al lado, observan una semilla partida que muestra el endospermo y las capas protectoras (tegumento y epispermo) y, al centro, el embrión.
Detalle de la semilla de pumarrosa, que nos muestra las capas protectoras, el endospermo y el embrión.
Este mecanismo de dispersión de las semillas es un privilegio de las plantas espermatofitas (Angiospermas, con flores, semillas y frutos), y atraen a muchos animales usando la pulpa, olor, color y forma del fruto, logrando que estos herbívoros los coman en el sitio, se los lleven en su sistema digestivo, aprovechen el endospermo de la semilla y todo el fruto, liberando algunas semillas intactas, que caen al suelo cuando el animal defeca, o no las consume totalmente, distribuyendo así las semillas y favoreciendo al embrión, que tiene la opción de germinar en un sustrato conveniente, casi siempre lejos del progenitor, evitando así, la competencia intraespecífica por luz solar, agua, sustrato o alimento.
En muchas plantas angiospermas, los frutos maduros caen al suelo y son aprovechados por organismos herbívoros, que comen la pulpa y desechan las semillas, a través de la defecación o del simple proceso de masticación, quedando algunas semillas intactas que arrojan al sustrato donde germinan.
Entre los herbívoros que participan en la dispersión de semillas, tenemos las aves, y mamíferos, especialmente, roedores silvestres y cuadrúpedos en general, destacando especímenes como las guacharacas, pavas, gallinaceas, pájaros, loros, lapas, picures, cerdos, venados, ovejos, ganado vacuno, etc.
El ganado vacuno, en su condición de herbívoro, rumiente, procesa mucho material vegetal y la mayoría de las semillas son dispersada en su andar por los potreros y expulsadas junto con la bosta, cuando el animal defeca.
Los pájaros y otras aves juegan un papel fundamenetal en la dispersión de semillas, a medida que se alimentan y vuelan a sitios seguros a reposar.
Muchas plantas forman frutos y semillas con ganchos especializados, adaptados para adherirse a la piel, pelaje y ropa, de los serse vivos, desarrollando mecanismos de germinación muy rápidos y seguros, dependientes de la luz solar y el agua, germinando en forma segura en diferentes sustratos, permitiendo la continuidad de la vida en la tierra.
Una mala hierba, invasora y arvense, no identificada, muestra sus semillas secas y maduras, listas para usar sus ganchos y adherirse al pelaje o cualquier parte del cuerpo de los seres vivos que pasan cerca de su hábitat, dispersándose lejos del progenitor y germinando con rapidez y vigor.
Cadillos o malas hierbas conocidas como pegapega, no identificados a nivel taxonómico, adheridos a mi ropa, mientras caminaba por el jardín de mi residencia. Esa capacidad de adherirse a los cuerpos de los seres vivos es una forma de dispersión de semillas.
Otros cadillos pegajosos adheridos a mi ropa.
Estas malas hierbas tienen una rapidez impresionante para germinar, hasta en sustratos pobres.
Otras especies de plantas espermatofitas han creado mecanismos fabulosos, con frutos alados, que se valen de las corrientes de aire para volar a sitios alejados de la planta progenitora, germinando al caer en un sustrato con condiciones apropiadas para la vida.
Fruto en cipsela de una planta de senecio, Familia Asteraceae, que muestra las plumas voladoras que posee el fruto en uno de sus extremos.
Semillas aladas del árbol de caoba (Swietenia macrophylla, Familia Meliaceae), mostrando en uno de sus extremos un engrosamiento que posee la semilla. En la parte superior de la imagen está la semilla.
Esta semilla alada de la caoba tienen dos caras anchas y al observarla de lado, es muy angosta, excepto en el extremo donde está contenida la semilla propiamente dicha.
Muchas plantas, especialmente las leguminosas, forman frutos en forma de vainas, o de cápsulas, los cuales tienen valvas sostenidas por costuras dehiscentes, que son sensibles a la presencia de agua o a la resequedad excesiva, estallando y separándose, dejando al descubierto las semillas, que salen disparadas mecánicamente, lejos de la planta progenitora, donde luego germina el embrión que al principio se alimenta del endospermo presente en la semilla, hasta que desarrollan raices y las primeras hojas, dando inicio a la fotosíntesis, y a la producción de su propio alimento.
Un fruto envainador de caraota (Phaseolus vulgaris, Familia Fabaceae), mostrando las valvas y las semillas comestibles. Los campesinos venezolanos, que recogen la cosecha de caraota manualmente, lo hacen en las primeras horas de la mañana, para evitar que el sol recaliente las valva, se abran las vainas y los granos caigan al suelo y se pierda parte de la cosecha.
Es posible que los casos de dispersión de semillas más conocidos sean, el de la planta hemiparásita guate pajarito (Phthirusa sp., Familia Lorantaceae), o el de la yuquilla o escopetilla (Ruellia tuberosa, Familia Acanthaceae), por lo singular de esos procesos, porque son objeto de estudio en la educación media y por el hábito de la mayoria de los niños de jugar con esas plantas.
Varias semillas de guate pajarito (Phthirusa sp., Familia Lorantaceae), en distintos estadios de germinación, proceso que ocurre muy rápido, para evitar que la planta hospedera pueda librarse de esta hemiparásita.
Plantas de escopetilla (Ruellia tuberosa, Familia Acanthaceae), mostrando sus hojas, ramas y frutos capsulares.
La Phthirusa ovata engaña a los pajaritos con su vistoso fruto, motivándolos a que lo consuman, el cual tienen un mucílago que hace que la semilla se adhiera al plumaje que rodea la cloaca del ave, obligándolo a restregarse contra las ramas de los árboles que visita hasta que la semilla se desprende de las plumas y se adhiera al vegetal, que pronto se convertirá en el hospedero de esta especie hemiparásita.
Una semilla de guatepajarito que está germinando sobre la flor de una planta del Género Heliconia.
En el caso de la escopetilla, las valvas del fruto capsular ya maduro rompen las costuras dehiscentes que las sostienen unidas, al mínimo contacto con al agua, liberando las semillas con una enorme fuerza, como reacción a la fuerza que se genera al romper las costuras de las valvas, llevando las semillas jechas a sitios alejados de la planta progenitora, donde germinan rápidamente, como una planta arvense, que probablemente tenga propiedades medicinales.
Un fruto capsular de la planta de escopetilla, que ya ha dispersado sus semillas.
Los invito a que en su proximo viaje por los espacios naturales de sus regiones, observen las distintas formas de dispersión de semillas, para que comprueben lo maravilloso de la evolución adaptativa a la hora de perpetuar las especies y la vida.
Muchos animales, como aves, ganado caprino, caballar vacuno, rabipelados, zorros, etc., se alimentan de los frutos maduros del cafeto (Coffea arabica), aprovechando la pulpa y el mucílago, dispersando las semillas que germinan en terrenos alejados de la planta progenitora.
Bibliografía sugerida:
Clasificación De Las Plantas De Semilla.
FUENTE
Plantas con semilla: clasificación y ejemplos.
FUENTE
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Ali Riera
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