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La navidad es una época propicia para enaltecer los lazos espirituales entre familiares y amigos, destacando el acercamiento con personas que teníamos tiempo sin ver, manifestando nuestros mejores sentimientos, agasajando a los amigos que nos visitan y con los cuales compartimos regalos que perduran en nuestra memoria sin importar el valor material de los mismos, siendo un hecho común, que nuestros amigos y visitantes aprovechen que en nuestra casa del caserío Palmira, asentada al inicio del “pie de monte andino” venezolano, tenemos hermosos jardines ornamentales que mi esposa cultiva con mucho empeño, los cuales generan un encantador efecto sobre nuestros visitantes, que de inmediato solicitan una planta para llevar a sus hogares, sin medir el efecto que esta extracción pueda tener sobre la especie botánica en cuestión, que la mayoría de las veces termina muriendo por los bruscos cambios físicos y biológicos, a que está siendo sometida en su nuevo hábitat.
Esta zona de nuestro jardín ornamental, ubicado en la casa de Palmira, corrresponde a las plantas del Género Rosa, Familia Rosaceae, que a la salida de las lluvias, se muestran esplendorosas y en plena etapa de floración.
Una vista parcial de nuestra casa de Palmira, en la cual podemos observar una especie de arbol trinitaria (Género Bougainvillea, Familia Nyctagináceas), un pino cipres (Especie Cupressus sempervirens, Familia Cupressaceae), además de la grama San Agustín, que reviste y protege al suelo de la erosión, confiere comodidad al caminar sobre ella y aporta belleza al ambiente hogareño.
Algo similar ocurre, cuando extraemos plantas o cualquier otro espécimen biológico, de su entorno natural, los cuales se han adaptado a ciertas condiciones que caracterizan el ecosistema donde tienen su hábitat, pudiendo ocurrir que sobrevivan, pero con evidentes afectaciones de su organismo, que la mayoría de las veces presenta variaciones fenotípicas producto de fenocopias, o del estrés hídrico, nutricional, o ambiental, que afectan la vida de este individuo, y en algunos casos, lo conduce a una vida de limitaciones, malformaciones o hasta la muerte.
La mayoría de los amigos y familiares que nos visitan en estos días de navidad, que coinciden con las fiestas de los niños inocentes, mejor conocidos como fiestas de los zaragosas, se enamoran de estas trompetills anaranjadas, conocidas como flor de San Juán (Pyrostegia venusta, Familia Bignoniaceae), y de inmediato solicitan que se les regale un hijo para cultivarlo en sus jardines, cosa que es compleja, porque esta planta trepadora originaria de los paises del cono sur americano (Brasil, Argentina, Paraguay y Bolivia), es de crecimiento muy lento, y de dificil reproducción. Los adornos y luces de navidad que soporta por estos días se afianzan sobre sus tallos, que son fuertes y pareciera que no le causan daños importantes, pero si ocasionan que desprendan las inflorescencias.
Esta planta enredadera de Pyrostegia venusta fue adquirida en un vivero ubicada en la zona comocida como Loma Curigua, vecina al caserío Palmira, y se transplantó durante el año 2014, floreciendo por primera vez durante el año 2018. Aún no hemos podido reproducir hijos de forma asexual y tampoco he recolectado semillas de la misma.
En esta imagen pueden observar los tallos delgados que permiten que la planta se fije a diversos sustratos. También se observan las hojas y las inflorescencias. Muchos de nuestros visitantes, neófitos en temas de plantas ornamentales, creen que simplemente, no queremos regarles un hijo de esta u otras plantas, pero eso es comlpejo y nos preocupa que esos nuevos especímenes se deterioren por descuido o desconocimiento de las personas.
No pretendo insinuar que preferimos no recibir visitas, solo creemos que cada planta se ha tomado un tiempo prudencial para adaptarse a su hábitat, asimilar los nuevos nutrientes que se le ofrecen en este jardín artesanal casero, y lo más conveniente para el vegetal, es dejarlo en el sitio donde ha mostrado que prospera bien a nivel morfológico. Por supuesto, la mayoría de las jardineras artesanales que usan los espacios de sus hogares, son celosas con sus plantas y en ocasiones se tornan mezquinas, favoreciendo siempre el trueque de plantas con jardineros vecinos.
Otra especie vegetal existente en nuestro jardín artesanal es el pino ciprés (Cupressus sempervirens, Familia Cupressaceae), del que muchos piensan que les podemos dar un hijo, ignorando que estos pinos se reproducen a través de las semillas contenidas en sus conos estaminados, que con la participación del viento y el agua, caen en suelo fértil, y germinan. Solo que para que eso ocurra deben estar presentes condicines agroecológicas muy complejas, que incluyen la presenca de micorrizas variadas, que protegen y nutren al embrión del pino las cuales se dan en áreas de influencia del mar Mediterraneo y zonas del medio oriente.
En Venezuela, estos pino son importados, o se reproducen bajo condiciones de laboratorio muy sofisticadas, de allí, el alto valor de cada hijuelo de pino cipres, que puede rondar los 100 dolares o más. Nosotros aprovechamos su hermoso color verde y sus hojas y ramas, para sostener los adornos y las instalaciones eléctricas usadas en navidad, pero hasta ahora no hemos evaluado los efecos de estas prácticas tradicionales venezolanas.
La utilización de luces eléctricas, colocadas sobre las estructuras de muchos vegetales pueden ser objeto de cortos circuitos, calentamiento por sobre carga de instalaciones en un mismo circuito, chispasos eléctricos y, en el peor de los casos, mutilaciones de partes de las plantas usadas para soportar las luces y adornos navideños. Por suerte, las especies botánicas tienen un enorme potencial de regeneración, que les permiten recuperar las partes perdidas o deterioradas, gracias al proceso de división celular denominado mitosis. En todo caso, se debe vigilar esta práctica y apagar las instalaciones eléctricas a la hora de dormir, para evitar riesgos de incendio.
Los árboles de trinitarias y pinos siempre nos han servido de soporte para los adornos navideños y luces eléctricas.
Las instalaciones eléctricas se colocan entre los delgados tallos de Pyrostegia venusta, donde se sostienen muy bien y soportan las fuertes ráfagas de viento que se presentan en el caserío Palmira, teniendo la precaución de que no existan cables en mal estado y apagando estas instalaciones durante las horas de la noche, especialmente si ya vamos a dormir.
Las extensiones eléctricas y conectores de las luces, se deben colocar alejados de sitios húmedos, soportados por estructuras elevadas, lejos del suelo.
Considerando que los adornos están confeccionados con materiales inflamables, lo mejor es evitar que hagan contacto con cables dañados y que no causen daños a los tejidos del vegetal que sirve de soporte.
No podemos obviar que muchas especies botánicas se recuperan después de los procesos de extracción de sus ecosistemas naturales, pero es mejor que se desarrollen en su entorno natural, porque la evolución adaptativa no es algo que ocurra con mucha rapidez, y en la mayoría de los casos, se requieren varias generaciones para alcanzar la total adaptación al nuevo entorno.
Lo más conveniente es mezclar un adorno de navidad con la presencia de una hermosa planta, como este anturio rojo (Género Anthurium, Familia Araceae)
También pueden usar anturios blancos.
Por cierto, muchas veces nos piden hijos de estas plantas, que por reproducirse a través de brotes que surgen desde el suelo, es más factible cumplir el deseo de los familiares y amigos que nos visitan. Recuerden que los anturios son diferentes de las calas (Género Zantedeschia, Familia Araceae).
Vista parcial del jardin ornamental de nuestra casa de Palmira, donde pueden opbservar, además de la grama San Agustín, un cactus, una trinitaria creciendo en un porrón, y una suculenta del Género Sedum.
Quiero expresar mis mejores deseos para uds., amables lectores, esperando que podamos seguir publicando informaciones de interés en los días del año venidero.
Un abrazo fraterno para todos ustedes.
Sobre la mesa, observan un nacimiento elaborado en Quibor, Edo Lara, de manera artesanal, con material de arcilla y pintura.
Cuando se trata de celebrar los días de la natividad de nuestro señor Jesús, nos valemos de las plantas, ventanales y hasta el soporte que brinda el techo de la casa, para fijar los adornos e instalaciones eléctricas
BIBLIOGRAFÏA SUGERIDA:
Nuevos conocimientos sobre los mecanismos de regeneración de plantas mediante cultivo de tejidos.
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Cupressus sempervirens.
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Luces decorativas y navideñas ¿Son un riesgo?
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Ali Riera
Todas la imágenes fueron tomadas con un equipo celular Xiaomi Redmi 9C, y son propiedad de