Si hay algo que destacar de la cultura japonesa es su impresionante pulcritud en el cuidado de los jardines y parajes naturales.
En un solo jardín puedes llegar a ver a varias personas regando, recogiendo las hojas del suelo una a una o cortando ramas secas con la precisión de un cirujano.
De ahí a la belleza de los jardines de cada uno de los templos de las ciudades niponas. Aquí os dejo una pequeña muestra de esos preciosos lugares cuidados con tantísimo esmero.