Una maleta con los efectos personales del líder fundador de la Falange Española, José Antonio Primo de Rivera, asesinado en la cárcel de Alicante el 20 de noviembre de 1936, estuvo escondida en México por el ex ministro socialista Indalecio Prieto durante su exilio hasta el año 1977, cuando uno de sus colaboradores de nombre Víctor Salazar hizo entrega de la misma a uno de los sobrinos de José Antonio.
Cabe señalar que para la fecha ya habían fallecido tanto el Caudillo Francisco Franco como Indalecio Prieto. Se presume que en la maleta se encontrasen documentos importantes que en su época fueron reclamados por el propio Franco. Sin embargo, se hallaron efectos personales del difunto con un notable valor histórico.