Y se hundió en tus ojos.
Mis manos tiemblan a cada trueno,
Todos los árboles, indiscriminadamente.
Eres cruel, desafortunado destino.
Al sonido del violín y órgano,
Queremos ser perfectos.
Y se hundió en tus ojos.
Mis manos tiemblan a cada trueno,
Todos los árboles, indiscriminadamente.
Eres cruel, desafortunado destino.
Al sonido del violín y órgano,
Queremos ser perfectos.