Todo ocurrió de forma repentina, muchos desaparecieron sin dejar rastros, algunos conducían vehículos que al quedar sin conductor terminaron por estrellarse. Un gran número de desaparecidos, muertos y heridos de todos los rincones del planeta y de forma simultánea. Muchos lloraban por sus familiares desaparecidos y otros por los muertos debido a la tragedia, nadie se pronunciaba de forma oficial y nadie podía explicar lo ocurrido.
Las grandes potencias comenzaron a acusarse entre ellas, una reunión de emergencia congregó a todos los representantes de las naciones en la ONU.
EEUU Acusa a Rusia y China de haber realizado algún experimento fallido, después de todo fueron ellos quienes pasaron los últimos años invirtiendo en tecnología armamentística.
Entre acusaciones los ánimos se caldean y pronto surge una declaración de guerra entre las grandes potencias.
Se dice que se a declarado la tercera guerra mundial así que es probable que nuestras armas nucleares cumplan el propósito de su creación. Decía el ministro de defensa de EEUU un poco inseguro.
Hay mucha responsabilidad en ello señor, contestaba el asesor de seguridad pero no tenemos opción, nuestros enemigos han invertido estos últimos años en mejorar sus armas y nosotros en una lucha política por demostrar que partido político es peor. La única posibilidad que tenemos de ganar es disparar nuestro arsenal nuclear e intentar protegernos del contra ataque automático.
Debemos esperar la aprobación requerida, después de esto nuestro planeta no será el mismo, eso si queda un planeta después del uso de armas nucleares.
Una llamada telefónica llego un poco antes de que entrara el documento con las firmas y los sellos necesarios. El arsenal nuclear debe ser utilizado contra Moscu y otros puntos estratégicos. Fallar representa perder la guerra, acertar representa aplicar maniobras evasivas de alto nivel para buscar una oportunidad de sobrevivir, la destrucción del mundo estaba autorizada en ese documento.