¡Que tu luz brille desde dentro hacia afuera!
Procura manifestar a todos la luz interior que brilla en ti, con hechos y palabras de compresión y optimismo.
Cuando a todos les proyectas tu luz con palabras de aliento y animación, con sonrisas de entusiasmo y valor, con tu ejemplo de fe y optimismo, te estás convirtiendo en luz para ti mismo.