Aparentemente, el amor nos vuelve idiotas, o bueno, eso me decía el mientras me hacía creer que lo que sentía por mí era genuino, eso me decía mientras sabía que lo que yo estaba sintiendo era amor, puro amor; definía su sentimiento como algo que tenía tiempo sin sentir y me decía que me quería asegurandome que nadie era como yo.
El amor nos hace idiotas, pensé el día que lo vi por primera vez y sentí que siempre había pertenecido a esos brazos, esa sonrísa y esa boca que me enloquecía, entendí que estaba loca el día que no me importó ir a donde estaba solo por besarlo.
El día que fui en avión a donde estaba me di cuenta que ya había perdido, que el amor más que volvernos idiotas nos cega por completo, he entendido que el amor es dañino cuando no es recíproco, cuando las intenciones de la otra persona no son genuinas y vienen con doble sentido... Contigo entendí que si, por amar soy idiota, y por querer una ingenua, pero no me arrepiento de eso, sentir nos hace saber que estamos vivos, muy a mi pesar el conocerte me dejó el corazón roto y muchas preguntas que nunca serás capaz de responderme.