Un saludo cordial a todos los miembros de la prestigiosa comunidad HIVE.
La presencia continuada de especies en determinados espacios naturales es demostración de su perfecta adaptación a esos ambientes, con la consecuente ejecución de un papel ecológico (nicho ecológico) determinante para sí misma, así como para las otras especies que ocupan el entorno dentro de los ecosistemas.
Uno de esos casos, es el de la rana platanera, clasificada a partir del año 2005 dentro del género Hypsiboas, pero que en la actualidad la han ubicado a nivel taxonómico dentro del Género Boana, por lo que es común la sinonimia entre la especie Hypsiboas crepitans y Boana xerophylla, refiriéndose en ambos casos a la rana platanera, rana cantora de los estanques o rana blanca.
Este avistamiento ocurrió el pasado 16 de abril de 2022, a la 1 y 44 p. m., en el sector conocido como Palmira arriba, en el jardín de una casa, cuyas coordenadas geográficas son 9.740561, -69.672084.
Recuerden que la cripsis es un mecanismo que permite a los seres vivos asemejarse al propio entorno donde vive, pasando desaperciida para los depredadores mientras descanza, se alimenta o se reproduce.
El criterio que vamos a emplear en esta publicación es llamar a la rana platanera como Hypsiboas crepitans, refiriéndonos a un anfibio de la Familia Hilidae, del orden Anura, que he logrado avistar en tres oportunidades distintas, con más de seis meses de diferencia entre cada una, en los espacios naturales e intervenidos por el hombre, del caserío Palmira, municipio Andrés Eloy Blanco, Edo. Lara, en Venezuela.
La presencia continuada de este frágil anfibio en los ecosistemas naturales y artificiales de esta zona larense me permiten hacer algunas consideraciones de carácter ecológico, entre las que destaca la salud biológica de los ecosistemas, tanto en la calidad del agua, como en las fuentes de alimento para los anfibios, así como los rangos de temperatura y posibilidades de camuflarse con el ambiente (cripsis), a fin de evitar a los depredadores, permitiendo que ocurra el ciclo de desarrollo de estas especies, llegando a procrear suficientes renacuajos que representan la generación de relevo, y por ende, la perpetuación de la especie.
Mi hijo Carlos trabajaba al lado de la casita donde dormía la rana platanera y a pesar de hacer bulla, este animalito seguía confiado de su capacidad de cripsis.
Video subido desde mi cuenta de You Tube, que pueden seguir como Ali Riera.
Uno de los axiomas básicos de la ecología es la relación directa y proporcional de la presencia de anfibios y el estado de salud de los ecosistemas que estos habitan, por lo que se puede inferir, sin muchos esfuerzos investigativos, que estos espacios, tanto naturales como artificiales, están prístinos, en su máximo potencial ecológico y con un movimiento de la energía, que permiten lograr un equilibrio ecológico excelente.
En el caso particular de la rana platanera Hypsiboas crepitans, es necesario destacar su papel ecológico en estos ecosistemas del caserío Palmira, comenzando por su capacidad de controlar plagas agrícolas representadas por insectos variados, que le sirven de alimento, colaborando de forma indirecta con la agricultura de sustento y comercial que se desarrolla en esta zona.
La rana platanera es fuente de alimento para muchos reptiles (ofidios) otros anfibios de mayor tamaño, y para muchas aves (zancudas, alcaravanes, etc.), que se sustentan a partir de sus tejidos, controlando de esa forma los números poblaciones de la rana.
La rana platanera es un anfibio de hábitos nocturnos, en concordancia con el tamaño de sus expresivos ojos amarillos, y coloca miles de huevos en estanques, de los cuales no todos eclosionan, ya que también forman parte del movimiento de la energía en las cadenas de alimento.
En la medida en que veamos desaparecer los especímenes de la rana platanera, Hypsiboas crepitans, de los espacios naturales debemos comenzar a preocuparnos por la salud de los ecosistemas, ya que su desaparición acompaña la destrucción del hábitat de innumerables especies, y con ello la desolación de nuestro planeta Tierra.
Ahora espero que entiendan mi satisfacción por este nuevo avistamiento de la rana platanera en los espacios del caserío Palmira, del Edo Lara.
Al llegar la noche, nuestra rana platanera se había traslado al jardín y solo su sonido característico la delataba.
Salud para los ecosistemas.
Bibliografía sugerida:
Instituto Humboldt
FUENTE
Hypsiboas.
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Ali Riera
Todas las fotografías y el video fueron tomadas con un celular Xiaomi Redmi 6 y son propiedad de