y no obstante estaba llena
de siluetas y misterios.
Fuimos palpando en su frente
todos nuestros pensamientos.
Quedó la noche vacía
aún con los barcos del puerto,
¿de dónde será este barco
y quiénes sus marineros?
quedó la noche vacía,
¿y dónde irá este velero?
¿qué mares desgarrará,
y qué vientos?
el mar crujía la luz
del faro, en el antepuerto.
Cogidas de las cinturas
que sus ritmos habían hecho,
las canciones marineras
iban recorriendo el puerto,
y salían por alta mar
entre las olas de viento.
Quedó la noche vacía
de cantos de marineros.
José María Hinojosa.
Saludos amigos de Hive.
Con pocos que he tratado en esta comunidad, han sabido identificar mis pasiones y aficiones, todo por humildes publicaciones que me brinda la oportunidad de hacer esta plataforma, y esto es la fotografía aunque aficionada pero muy simbólica, otra es por los viajes y la ultima por la historia; todo esto una combinación perfecta para mis intereses.
Y la publicación de hoy, es un claro ejemplo de lo mencionado. Un símbolo, para dos paises, aunque su origen sea español, casi nada significa para ellos desde que les fue robado en batalla. Pero sin tanto chamullo, les presento hoy a una replica, que partiendo de algunos restos obtenidos del fondo del mar se logro restaurar la proa de la Covadonga, convertida hoy en un mirador frente al mar.
El mirador de la Covadonga en Chancay, esta ubicada en el castillo de Chancay, valga la redundancia, en la misma ciudad de Chancay al norte de Lima, a tan solo dos horas de la capital. Y es un atractivo mas, de las temáticas que podemos hallar en este castillo. Pero conozcamos el origen del mirador, en un breve repaso de la historia
del barco en cual esta inspirado.
La Goleta Covadonga o por su nombre completo La Virgen de Covadonga, fue un navío construido en España en 1859. La goleta llego a las costas del pacifico sur como embarcación auxiliar en la flota española el cual fue encomendado bajo La Comisión Científica del Pacífico, una supuesta expedición de investigación rodeada de naves de guerra, liderada por la famosa fragata Numancia. Pero que como sabemos en la historia latinoamericana, esta armada española entro en conflicto con Chile y Perú.
La Covadonga junto a la expedición llego a las costas de Valparaíso en Chile, en mayo de 1863. El destino hizo que el estandarte español cambiara por el chileno después de la batalla de Papudo, combate librado entre los navíos Esmeralda (Chile) y La Covadonga (España), saliendo victorioso el navío chileno, engrosando desde este momento a la armada chilena.
A partir de este punto, la pequeña flota chilena y sus grandes acciones, la consiguiente declaración de guerra del Perú contra España, entre otras afrentas, obligaron a la desesperación del almirante al mando de la expedición a tomar la trágica decisión de suicidarse.
Entre bombardeos a puertos como Valparaíso en Chile, batallas navales entre los aliados peruanos y chilenos (ironías de la vida, verán mas adelante) contra España, todo acabaría con el combate del 2 de mayo de 1866, en las costas del Callao, puerto mas importante del Perú. Resultado de esta ultima batalla, ambos se adjudican la victoria, culminando así la guerra; pero esto solo seria un pálido augurio para lo que vendría en los siguientes años para los paises aliados.
De esta manera, una década mas tarde estos aliados se volverían a encontrar en otra guerra nefasta, la llamada La Guerra del Pacifico o La Guerra del Guano y el Salitre, pero esta vez en bandos opuestos.
La Covadonga participó en el bloqueo del puerto de Iquique, el 21 de mayo de 1879, y logro su hazaña mas notable en las batallas de Iquique y Punta Gruesa, escapando del mejor buque peruano Independencia y haciéndolo encallar por la existencia de unas rocas submarinas que no estaban datadas en las cartas náuticas.
Consecuencia de esta perdida, la marina del Perú dejaría al monitor Huáscar como único baluarte para luchar contra toda la escuadra chilena, cayendo 6 meses después en la batalla de Angamos. Esta ultima batalla de las escuadras enemigas, daría pase libre al ejercito chileno para bloquear el puerto del Callao y empezar así la campaña terrestre e ingresar a territorio peruano.
Ya tomado Lima por los chilenos y librándose las batallas en territorios peruanos, es en la bahía de Chancay, al norte de Lima, donde la Goleta Covadonga libraría su ultima acción de guerra.
El 13 de septiembre de 1880 la Covadonga estaba a 500 metros de la playa de Chancay, encontrando a unos 300 metros de la orilla a un bote de recreo lujoso, la cual era un cebo minado por los peruanos, sin embargo los chilenos al no advertir la treta decidieron remolcarlo hacia el interior del navío, estallando la mina por el lado de estribor causando su hundimiento.
Este seria el final de la gloriosa e infame goleta Covadonga, mientras que las costas del lúgubres del mar de Chancay seria su tumba. A diferencia del Huáscar, buque de guerra peruano capturado por los chilenos que reposa anclado en la bahía de Talcahuano en Chile, La Covadonga reposa en las profundidades del mar, prácticamente destruido y desmantelado por los mismo chilenos, y peruanos.
El Perú, que con algunos restos como la quilla, maderos de la roda, el codaste, parte inferior del casco y algunas cuadernas, recrearon la parte frontal del navío, que funge como un pequeño museo de sitio en conmemoración de esa acción heroica de su hundimiento, y es motivo de atracción para peruanos y extranjeros.
Así mismo, esto se encuentra ubicado dentro del Castillo de Chancay, que como ya hemos visto en post anteriores, tiene varias temáticas históricas y esta parte de la historia peruana no podía ser ajena.
Y esto es amigos de la comunidad, como un simple objeto conlleva mucho significado histórico y simbólico para muchos. Tanta historia sintetizada en unos pocos párrafos; espero haber sido claro en narrar la historia sin prejuicios, ni bandos, si no como creo yo se debe contar la historia de una manera imparcial y solo contando los hechos tales fueron. Espero puedan leer este relato y sobre todo apreciarlo, sin mas y esperando por la siguiente saga del Castillo de Chancay, nos vemos en la próxima.