Dicen que deambular, caminar sin rumbo fijo, es un forma de exploración, de ir en pos de descubrimientos que uno no podría hacer de otra manera. Bueno, pues últimamente ando en un estado similar pero en lo creativo. Escribo cosas a medias, leo un poco de todo pero no me engancho con nada, y estoy en una especie de limbo que no logro entender del todo.
Tengo cosas escritas que podría haber publicado, pero me resisto a hacerlo, ideas que son como frutos verdes que estoy en espera de que maduren, y ando como probando de todo, intentando de todo con la esperanza de en algún momento poder decir ¡Eureka! o al menos tener un panorama más claro.
Lo curioso es que, contrario a otros momentos previos, esto no me preocupa o genera angustia, y lo acepto como parte de mi vida creativa, una que es como una montaña rusa, con picos, valles y mesetas. Incluso me he descubierto tratando de disfrutarlo, dejándome llevar sin presionarme ni recriminarme nada.
Creo que a veces sin querer, en el proceso de ser constantes, olvidamos que no somos robots, y que si bien es importante el tener disciplina, la creatividad no se puede forzar, solo hay que estar listos para cuando se presente, y establecer las condiciones que consideremos más propicias para que esto suceda.
Creo que a veces maquilamos, en vez de crear, y en el proceso nos negamos la posibilidad de explorar nuevos caminos, creando surcos cada vez más profundos en los que nos son familiares, de tanto andarlos. Pero también hay que reconocer que no es sencillo reconocer la línea que divide lo uno de lo otro, la exploración de la desidia, y la repetición del perfeccionamiento.
Sea como sea, quedemos de un lado de la línea o del otro, creo que lo importante es estar consciente del hecho, y tratar de estar del lado correcto, aunque no lo logremos siempre.
Uno a veces aprende más de los errores que de los aciertos, así que si nos equivocamos, ni hablar, a rectificar y seguir adelante, ya sea por el camino que tenemos claro, o como en mi caso en estos días, que se repiten cada vez con mayor frecuencia, por la incertidumbre que con todo y su indefinición, a la larga nos llevará a buen puerto.
Así que disfrutemos el navegar, que somos afortunados de poder hacerlo, aunque no siempre nos demos cuenta, y lo valoremos lo suficiente.
©bonzopoe, 2021.
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