(Adrianita, de 9 años, en gráfica de , la única alumna actual. Canta espectacular, y va bien con el cuatro. Dios la bendiga).
Orgullo inusitado.
Hoy me desperté, y al abrir las redes, sentí algo distinto y hermoso en el corazón, producto de un comentario sencillo, que me emocionó y me llenó el corazón de orgullo y de satisfacción- Lo agradezco a Dios.
Transcribo el comentario de un viejo amigo y contemporáneo, quien ejerciera la coordinación del programa Patrullas Escolares desde la década de 1970. José Juan López Palencia, un sargento de tránsito ya jubilado.
"Benditas sean las manos que han enseñado en ese instrumento de cuerdas, sagradas, a tantos niños, incluyéndome yo, filosóficamente, que me he enseñoreado, interpretando canciones. como Punto final, Como llora una estrella, Pesadilla entre las flores y tantas otras. Gracias, hermanillo, por haberme permitido vivir y compartir contigo momentos tan imborrables".
A veces, para uno saber que hizo algo bueno en el trayecto de la vida, es necesario que alguien se lo diga aun cuando parezca extemporáneo.
López Palencia me insinúa que he cumplido una labor de enseñanza encomiable de más de 40 años en la enseñanza del cuatro, el canto y la declamación, más que todo, en el terreno infantil.
¡Cómo no voy a tener un día agradable y feliz, para lo cual no es necesario portar capital, riquezas e, incluso, entradas económicas llamativas!
En mi silencio matutino reflexiono, rememoro y analizo cuánto he alcanzado en la enseñanza musical.
Aunque ya también estoy jubilado, nunca dejo de instruir a quien me contacte o se me acerque y, si está a mi alcance, estoy a su disposición.
Muy agradecido por tus palabras espontáneas, José Juan López Palencia, y que Dios bendiga tu vida y tu entorno familiar.
(Esta imagen pertenece al portal del FB de mi gran amigo de casi 50 años, sargento José Juan López Palencia)