De nuevo en mi amada Portugal. En este país, que ha pasado a ser un hermano menor, con el que siempre has estado bien, porque es tu hermano, y ves que cuando flaqueas, te coge de la mano y te lleva más allá, para ser más que dos y siempre grandes.
Amanece en Vilamoura, amanece pronto, y la luz, llega más limpia, inundándolo todo y te urge a coger a la vida por sus fauces, y enfrentarla. Frente al casquivano dejar pasar español, preso de corruptelas y navajazos a traición, en Portugal, se percibe el pulso de un país joven, educado, que asume su mezcla con naturalidad, donde todos caben y las algaradas y fuera de tono, están de más, se impone vivir y vivir en paz.
Esta España, que está mayor, que sujeta la rémora de haber sido un imperio, tantos años ha. Que lo que nos queda, que es una lengua poderosa, y unas relaciones allende los mares, se maltratan de forma sistemática y sistémica. Hay un interés real, en negar la esencia misma del español, que no es más que el valor y esa capacidad de hacer cualquier lugar del mundo, un sitio reconocible, que poder llamar hogar.
España, ha sido Ucrania, antes de ser España. Esa España, que no podía ser Europa, por el mismo peso del imperialismo de siglos, aceptó el reto, nos unimos con valor a la aventura de ser una democracia, de centrarse en dar prosperidad a sus habitantes, y establecer vínculos sólidos de comercio con los terceros con los que llevamos siglos conviviendo. ¿En qué ha quedado eso?
Portugal, lo ha pasado mal, tuvo que ser rescatada, al igual que nosotros, pero siendo modestos, no necesitaron llamarlo de otra manera. Hay un gobierno de socialistas y comunistas, con mucha preponderancia del Partido Comunista Portugués en el amplio Alentejo, y no pasa nada. Aquí la izquierda, es más verdadera, y europea, de lo que ha sido en España nunca.
Ante el auge de los fascismos, uno siempre mira por el retrovisor un país amable, donde envejecer y morir con dignidad y sin exceso de morriña. Aquí hay "saudade" hay una tierra que es una versión más pura y amable de la nuestra, que nos espera. Rezo porque esa espera, sea siempre vacacional, y el destierro, no se nos vaya de las manos. Ya bastante es sufrirlos, a los fascistas, a nivel teórico o sobre plano.