Un receso, en la horrible mañana de un horrible lunes. El buen tiempo, entendido por la ausencia de viento, lluvia y buena temperatura, seguro que muchos no están de acuerdo, ha vuelto a dar paso a días fríos, nublados de lluvia intermitente, a veces parece que vivo en Ámsterdam.
La noche, en especial, ha sido rara, ayer, tenía frio por lo cual, tomé infusiones, dos, al llegar a la casa después. de estar en casa de mis padres. Las tomé lo más seguidas que pude y entré al baño justo antes de acostarme, con la vana esperanza de dormir la noche del tirón, lo tengo claro, no funciona, sigo en la búsqueda de la combinación perfecta, pero es algo parecido a beber, solo agua y antes de las ocho de la tarde. Después, ayuno seco, es perfecto, para dormir bien, claro.
He soñado cosas raras, desagradables, nada halagüeñas, está claro. Mi cerebro, me mortifica con todos mis temores, para hacerme despertar, y aliviar una vejiga, que estando llena, mantiene mi cuerpo caliente. De nuevo la bajada de las temperaturas, me ha hecho añorar la ropa térmica. Cuando me despierto, despierto a la bestia, es decir, Eko.
Tampoco la noche, era muy propicia para que la echara del tirón. El fuerte viento, soplaba tan fuerte que hacía temblar las ventanas. Ese sentimiento de que en cualquier momento, se rompe esa intimidad y seguridad que da la ventana, y que el viento y el frío entrarán sin remisión por la ventana, no crea el mejor de los ambientes, para dormir.
Eko, por supuesto, no es ajeno a ello. El tener que echar las persianas a tope, para proteger los cristales, le hace dormir en unas condiciones de oscuridad que no le gustan, la bajada de las temperaturas, tampoco es el más idílico de los escenarios y acude a la cama, clamando amor y compañía en uno de sus ataques nocturnos que eran historia desde hace dos semanas, pero bueno, dentro de lo que cabe, se ha portado bien, se ha quedado en la cama y cuando se ha hartado, ha vuelto de motu propio al sofá y así ha sido, hasta la primera hora de la mañana, aun así, noche dura.
Intentaré poner en orden los demonios a ver si los puedo compartir y le sirve a alguien, para confrontar los suyos. O simplemente entretenerlo.