Bendecido día querida comunidad 💕Estoy muy feliz porque por primera vez llevé a mis hijas a su escuela juntas. Ha Sido un momento muy especial y quiero compartirles un poco de lo que fue ese día de ayer, que supero mis expectativas pues no fue tal cual lo imaginé. Aún así creo que llevar de la mano a mis hijas en esta etapa es un momento muy especial para cualquiera madre.
Desde comprar los útiles, preparar su uniforme y todas sus cosas, me causó mucho ilusión y emoción. Ellas felices con cada parte de este proceso porque yo las iba haciendo parte para que tuviesen conciencia de que pronto irían a la escuela y la rutina cambiaría un poco. Hablar tanto con ellas creo que fue la clave. En la mañana despertaron muy emocionadas y con mucha disposición se dejaron peinar (milagro), arreglar sin protestar y desayunar bien temprano.
Miranda por momentos se puso brava, a veces sin razón lo hace y bueno este día no fue la excepción. Le tome la foto porque creo que aún brava, se ve muy preciosa con su uniforme por primera vez. Mi bebé, mi pequeño amor, lista para su escuela y su uniforme nuevo. Pero al subirnos al carro y hablar de la escuela se le pasó. Llevaban sus morrales como si fueran tesoros, así mismo su termo de agua y su gel antibacterial, cosas que les repito que cuiden mucho. Su horario es de 8 AM a 10:30 pm en dos días a la semana mientras se ajustan las clases, por ahora son semipresenciales. Marcela en 3 era sala y Miranda 1 era sala de preescolar.
En la entrada del colegio encontramos a mis sobrinos, los primitos de las niñas que son más grandes. Se abrazaron, se emocionaron y estaban felices de verse ahí. Les tomé una foto para el recuerdo de esta etapa tan bonita que están viviendo, así tenemos un lindo recuerdo familiar de Lucía, Fabián, Fabiola, Rafael y Marcela y Miranda. El momento es más especial porque todos estudian en el colegio donde han estudiado todos en mi familia, y dónde incluso, Marcelo y yo estudiamos y nos conocimos. En este mismo colegio hace 17 años nos hicimos novios y ahora llevamos a nuestras hijas a estudiar ahí. Después de la foto todos corrieron juntos a la entrada y papá y yo nos quedamos mirandolas como se alejaban sin despedirse y sin voltear atrás.
Me quedé mirando a los lados, no les di un beso, no me abrazaron, no lloraron, no sintieron miedo, no nada. Y mi corazón se rompió y se unió al mismo tiempo. Sentí tristeza y al mismo tiempo alegría de verlas así de felices. Pero me imaginaba un abrazo y un beso, un "pórtate bien hija", un "yo te busco ahorita", o no sé. No lloré, bueno por dentro sí, pero no fue como pensé que sería ni como fue el primer día de clases de Marcela hace dos años. Pero bueno, mucha gente en el colegio (maestros, directivos y personal) nos conoce y le tienen mucho cariño a nuestras hijas. Por eso me enviaron muchas fotos incluyendo estás dónde están formados al entrar todos los niños y se ve a Miranda de primera ya que es la más chiquita. También me enviaron otra dónde está Marcela en su salón haciendo sus actividades muy contenta.
En el área de preescolar hay un pequeño parque al que van después de hacer sus actividades, estás hermanitas disfrutaron de su primer día de clases juntas de lo mejor porque también compartieron en el parque y se les ve de lo más tranquilas. No están asustadas de lo nuevo, al ver las fotos me da lo que llamamos aquí "un fresquito", y es esa sensación de que lo estoy haciendo bien. Veo a mis niñas crecer y adaptarse a cada etapa y por supuesto, yo también tengo que ir adaptandome a esas etapas.
A la hora de salida nos dejaron pasar a los dos porque AH! No les conté, mi suegra es la directora del área de preescolar, y la maestra auxiliar de Marcela es su tía Clara. Así que aprovechamos de tomar estas fotos inolvidables pues la abuela ya está esperando su jubilación. Sus nietas serán las últimas en entrar con ella ahí entonces sintió mucha nostalgia de vernos ahí y que pronto ya no estará.
Son momentos únicos en nuestra vida, momentos que quizás los niños olviden pero nosotros los padres (y abuelos) guardaremos en nuestros corazones como un tesoro. El orgullo y la felicidad de una madre al ver a su hijo y a sus nietas en el colegio de nuestra vida es realmente emocionante. Salimos contentos y felices pues a las dos les encantó su día, nos contaron todo lo que hicieron y con alegría quieren volver pronto. Un éxito total este inicio de etapa para todos nosotros y espero que sigamos así para las siguientes etapas. Aprendiendo y creciendo juntos ❤️
Espero poder contarles más aventuras de esta familia y de mi maternidad, un abrazo a toda la comunidad. Gracias por llegar aquí 💕