Y allí a lo lejos estas,
mi Málaga querida.
A la vera del mar,
y tus montes por detras.
Y hoy te miro desde lo lejos,
desde mi ventana.
Intentando encontrar en mis recuerdos,
aquellos días donde te tenía bajo mis pies.
Cuando la ciudad me rodeaba,
sus calles,
sus tiendas,
sus mercados,
sus bares,
sus gentes.
Y hoy te miro desde aquí,
lejos, distante.
Sin echarte de menos,
incluso imaginando como sería el mundo sin ti.
¿Qué vistas tendría mi ventana,
si tu no existieras?