Razones programadas
En nuestra cultura occidental, desde pequeños, nos transmiten la alegría de la celebración de la fecha natal. Quiénes hemos tenido la fortuna de tener padres complacientes, de seguro hemos tenido festejos de cumpleaños a todo dar que han generado hermosos recuerdos e innumerables fotografías.
Ese día del cumpleaños sentimos que esa fecha es sólo nuestra, nos sentimos especiales y que todo el mundo se debe rendir a nuestros pies. Seamos sinceros, a veces es lo que esperamos. En ocasiones deseamos que alguien nos sorprenda, que nos traigan serenatas o nos llenen de regalos pero esto no siempre sucede.
Es entonces el momento de inyectar ACTITUD a nuestro día especial.
Con parte de mis amigas el día de mi cumpleaños
El ego en alza
Julio es el mes de mi cumpleaños y el de varias amigas, entre ellas, Eusebia, Yhdienit, @Ambarvegas, familiares y conocidos, y al felicitarlos me he dado cuenta que todos tenemos algo en común y es que nos mostramos emocionados en nuestras fechas natales. Obviamente no pasa nada más con los que cumplen en julio, pasa con casi todo el mundo. Y digo casi porque sé de algunas personas que detestan los aniversarios.
He sacado la conclusión de que aquellas personas a las que no les gusta cumplir años es porque albergan alguna emoción negativa que los bloquea. Recuerdo que mi papá decía días antes de su cumpleaños que no le hicieran fiesta y que no le recordaran a nadie la fecha. Pudo haber sido miedo o alguna protesta interna que no expresaba, su manera de llamar la atención. La mayoría de las veces no le hicimos caso. Y menos mal, porque al final del día, después de la celebración, se sentía muy satisfecho por haber compartido con su familia.
En ocasiones me he sentido así, días antes de cumplir años me alberga el miedo de que las personas no se acuerden de mi fecha natal y de no recibir tantas manifestaciones de cariño. Es el ego que en esos días está en su máxima expresión, el cual debemos controlar para que no nos haga daño.
Posando con mi hija frente a la mesa de postres
Un cierre contable
Hice una investigación superficial acerca de las razones por las que nos importen tanto los cumpleaños. Consulté a algunas personas en mi entorno y pude obtener esta información:
📌 Se valora el nacimiento del ser querido, el día en que esa persona llegó al mundo para cambiar la vida de los que le rodean.
📌 Es un día propicio para recibir congratulaciones, gestos, saludos y abrazos de personas que lo aprecian.
📌 Es un fecha con licencia para comer tortas, golosinas, comidas saturadas y deliciosos platos.
📌 Es un motivo especial para reunirse en familia y con amigos.
📌 Una oportunidad más en el año para recibir obsequios.
📌 Pero sobre todo, y esta es mi opinión, los cumpleaños nos permiten reevaluar nuestra vida y hacer un ajuste de nuestras metas y propósitos. Es como un cierre contable, diría mi hermana contadora , donde observamos el resultado final del período anual.
Por supuesto que existirán muchas otras razones, las cuales pensarás ahora al leer esta publicación y que te agradecería mucho si me las compartieras en un comentario.
Mostrando una deliciosa torta de regalo de mi amiga Maryuris
50 y fabulosa
Hace algunos años aprendí de unos buenos amigos a celebrar. Estos siempre me decían que había que festejar los buenos momentos, y yo añado que celebrar es una manera de agradecer. No siempre celebrar se refiere a organizar recepciones, hay muchas cosas que se pueden planificar para conmemorar una fecha especial.
Este año llegue al cincuentenario, y lejos de entristecerme, me dediqué a planificar cómo quería celebrar este evento. La organización fue una terapia para mi. No siempre es fácil saber que te vas acercando a la vejez.
Pues, resulta que yo me siento aun vigorosa de mente y cuerpo y me inventé un eslogan que decía "50 y fabulosa". Mandé a confeccionar el encimero de la torta o cake topper con el eslogan, aprovechando la facilidad creativa de la hija de mi amiga .
Por las restricciones de la pandemia no pude invitar a tanta gente como hubiese querido. Por ello pensé en un almuerzo entre amigas y tuve la dicha de contar con otra hermosa amiga cómplice, Nayelsi, y un chef muy especial, Raúl Landaeta, que cocinó para nosotras un suculento plato marinero, aparte de que nos ofreció un hermoso concierto de cuatro (instrumento venezolano), ya que es un famoso concertista internacional.
Hermoso concierto con el músico venezolano Raúl Landaeta
Sabroso plato con salsa marinera
Baila tu propia canción
Con los años, no solo aprendí a agradecer celebrando, también entendí que es mejor sorprenderse uno mismo, que esperar de los demás. Si sucede que te sorprenden es espectacular, pero es gratificante que con tu esfuerzo, puedas levantar tu ánimo el día de tu cumpleaños.
Fui constante con mis publicaciones en la blockchain y obtuve bonitas recompensas que me ayudaron a costear mi deseo. Me mandé a realizar una torta (pastel), decoré mi lugar de reunión y compré mi vestimenta.
Ese día de mi cumpleaños, recibí muchas felicitaciones y regalos. La jornada terminó con una parrillada con amigos y familiares que se acercaron a terminar de celebrar mi natalicio.
Afrontarlo con actitud, con fe, con agradecimiento a Dios, es el mejor secreto para que los años pasen, pero que la alegría se quede.
Primas amadas que me acompañaron a cerrar la jornada con broche de oro
Hasta otra valiosa oportunidad, queridos hivers ❤️
Nota:
Las fotos fueron tomadas con la cámara
de mi teléfono REALME C3 y editada en Canvas.