Este fue nuestro fatal punto de inflexión, el momento en el cuál el curso del agua se desvió de su trayectoria habitual.
Un lugar, un recuerdo, un pequeño instante que puede cambiar el curso natural de las cosas, un desenlace inesperado y fatal.
[Fuente](Foto Propia)
Solo se podía escuchar el sonido del agua, era una especie de lugar donde se respiraba una enorme paz, donde permanecer en silencio y dejarse llevar por la magia del momento y del lugar.
A pesar de todo ese clima de armonía, es posible encontrar un desacuerdo, una discrepancia que haga convertir las risas en desazón.
En ese preciso momento en el que el natural curso del agua se revirtió, buscaste mi condescendencia, pero en esa ocasión no fue posible, debido a circunstancias adversas que se escapaban a tu control.
Si el mundo y sus circunstancias fueran tal y como queremos, fueran tal como nos gustaría que fuesen, nada hubiera sucedido, pero tampoco nos hubiera llevado hasta ese lugar. Quizás la vida sería más sencilla así, pero también nos hubiera impedido vivir todos esos momentos mágicos que ahora cargamos en nuestros pensamientos.
Encontramos nuestro punto de inflexión, nuestro punto de no retorno, ese que tanto temíamos y que un pequeño capricho de la naturaleza nos empujó a crear. Nuestra determinación ahora está sujeta a la física, al natural curso del agua y a la sinrazón.