INSOMNIO
La noche me salpica su fragancia.
Bajo el techo pajizo de mi choza
el sueño es una leve mariposa
volando lentamente a la distancia.
A mi mente recuerdos de la infancia
me llegan a tropel. Llega la moza
que cándida me diera de su rosa
el fuego virginal de su elegancia,
oigo la gota fluir del tinajero,
y los perros ladrarle a los espantos
y el ratón escapar al agujero.
Son mis horas eternas de agonía
hasta que por la gracia de los santos
se escucha al gallo saludar el día.
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Texto e imagen de Tomás Jurado Zabala
Gracias por sus amables lecturas