Ayer fue un día especial. Especial porque hubo un reencuentro maravilloso con mis Hortensias. Dos personas maravillosas que me encontré hace un año en un retiro en Gilet. Ayer quedamos en Altea para volvernos a ver. Para volver a contarnos cosas y seguir aprendiendo y creciendo juntas. Porque con ellas, es fácil ser. Y además, teníamos que celebrar una de las grandes noticias que se avecinan para el 2023.
Así que, feliz de la vida sería poco. Y ahora, rodeada de la gente que hace que sea así ❤️