Total que, quien realmente me trajo a esta hermosa ciudad fue mi hijo, él se vino unos 8 meses antes que yo, animado por un amigo. Aunque a los Ecuatorianos les molesta cuando escuchan esto, lo cierto es que aquí la comida es más grasosa y condimentada, a mi chamo cambiar a este estilo de comida le produjo una gastritis severa. Esto le contaba a la joven señora, preocupada por mi hijo me vine a acompañarlo en su búsqueda de mejor calidad de vida
La señora me ha dicho que tengo la cura en las hierbas de las cholitas. Las cholitas son mujeres trabajadoras de la tierra en Cuenca, siembran , cultivan y comercializan sus productos. Con una pollera, macana, su sombrero de paja toquilla y su traje llamado candonga las puedes apreciar adornando cada esquina o mercado, ofreciéndote su producto con una humildad admirable, las ves también persignándose cuando venden, mujeres trabajadoras y religiosas, me impresiona cómo cargan sacos de frutas, verduras en sus espaldas sin pronunciar palabra de queja alguna. Suelen decirnos ¿Qué le doy? en tono muy bajo, como si suplicaran que le compres
El cuento es, aquí las cholitas utilizan mucho plantas medicinales y han descubierto una llamada CARNE HUMANA, hierba que crece en la montaña y su té es un magnífico cicratizante. El nombre carcteristico me permitió grabarlo de inmediato. Me vine a casa pensando en esa carne humana
Hoy en la mañana desperté pensando en la carne humana y el lugar donde la encontraría. El mercado conocido aquí como feria libre me deleita con su abundancia. No puedo dejar de pensar en mi Venezuela, la variedad de productos, el colorido de las frutas , verduras frescas me ratifican que Sí hay calidad de vida aquí. Lo recorrí solo viendo cómo venden, compran, comen. Hasta que recordé que debía encontrar la carne humana. No fue nada difícil, a la primera cholita a quien pregunté me condujo al puesto de hierbas, hasta te pueden ensalmar para liberarte de hechizos, malas vibras, lo pensé por un momento , pero no, no, a lo que vine, le ordeno de inmediato a mis pensamientos esotéricos. Por solo 0,50 centavitos un manojo de la hierba que curará a mi hijo, lo decreto.
La cholita me indica su preparación solo tres hojas en un litro de agua, se hierve y se toma durante el día, también se prepara en forma de té, media hoja para una taza de agua. Además me aconseja que lo acompañe con sopa de repe, un platanito pequeño verde. Después me dispuse a comprar otros productos hermosos, no sé si es la edad que me está pegando pero hoy disfruté de la visita al mercado, cual si fuese un paseo. Aquí las bolsas le llaman fundas, pues regresé a casa con dos fundas full, no tan contenta al subir al bus. Ese es otro cuento que les tengo de Mi vida en Cuenca