Te doy gracias Señor por tu amor incomparable, gracias por mi familia quienes constituyen un especial tesoro, gracias por tu fidelidad y especial cuidado. Gracias ABBA Padre por los milagros, por tu provisión y por tu respaldo. Gracias Mi Rey por derramar tu gracia, misericordia y bondad en mi vida; y levantar mi cabeza llenándome de honra.
Dios no me alcanza la vida para alabarte, exaltarte y agradecerte.
Todos los días son buenos para dar gracias a Dios; hoy es uno de ellos. Tómate unos minutos para ver y agradecer por todo cuánto se te ha dado. Respira y sonríe...¿pudiste hacerlo? entonces alégrate porque estás vivo. Levanta tu voz y agradece!