En los Andes. Estado Mérida. Se mantiene la Tradición.
La tradicional Paradura de Niño, acontece en muchas ocasiones luego del mes de Diciembre hasta el 02 Febrero “Día de la Candelaria”, consiste en todo un ritual, tanto en cantos por parte de músicos con cuatro, violín, maracas, rosario (usando camándula)velas para los padrinos del niño y velitas para los acompañantes, como homenaje o tradición se acostumbra luego de terminar el rezo, los anfitriones compartir el tradicional bizcochuelo(tipo de pan dulce con poca harina)con vino pasitas, los asistentes ya saben que luego del rezo viene ésta delicia, al terminar de repartir éste, le sigue un plato de comida salada y finaliza con un postre o dulce, y en principio, intermedio o final el acostumbrado ponche (bien sea casero o comercial)
En otros hogares se comparte con humildad y fé, el tradicional rezo; sólo el biscochuelo y vino. En otros hogares se comparte (cuando familiares viven cerca) hacer rezo en una casa, se entrega el dulce, se hace la procesión a otra casa, se reza y se entrega biscochuelo y vino, sigue la procesión a otra casa y dan la comida..
Lo que a mi criterio destaca en ésta tradición es el sentido de pertenencia de los lugareños del Estado Andino en tener la convicción de mantener la tradición que data desde hace muchos años atrás, y de inculcar en la generación de relevo que es importante mantener la tradición familiar más que todo como un espacio de reencuentro, compartir, en pro del rescate de nuestra cultura ancestral, etc.
En la mayoría de los lugares de trabajo también mantienen la tradición como un medio de integrar a sus empleados siguiendo el ritual, incorporando trabajadores, animando que sus hijos asistan vestidos de pastorcitos o pastorcitas. En las Iglesias lo realizan de manera viviente, todo un espectáculo de colores, y tradición.