Cuando te digan que el cielo es el mismo en todas partes, no les creas. Cuando llegué a Roma, no solo se sentía raro por la falta de montañas y verde, además había algo que no sabía al principio qué era que me hacía ruido visual. Al fin descubrí que era el cielo y que se ve completamente distinto a como estaba acostumbrada. Los atardeceres se inclinan más al morado y azul que al naranja y rosa.
Algo que me encanta es cómo los árboles están atravesados en la calle y son esquivados por carros y peatones como si nada. Espero tomar más fotos de esto y mostrarles.
Italia - Roma
Foto tomada con Samsung Galaxy S6 Edge. Sin editar.