Hace unas semanas estuve de vacaciones con unas amigas en la isla de al lado, Menorca. No se porqué en 19 años que llevo viviendo en Mallorca la única isla que me faltaba por conocer de las Baleares era Menorca. Siempre había escuchado maravillas de ella, y ahora puedo decir que es más maravillosa de lo que me habían contado.
Menorca ha conseguido que perdure su verdadera esencia. Al estar allí, estás totalmente conectado con la naturaleza y con la tranquilidad absoluta.
Uno de nuestros días en Menorca, pasamos el día entero en Cala Macarella, junto a Cala Turqueta es de las más conocidas en la isla. Está situada en la costa sur, y es una de las calas vírgenes más masificadas en el verano.
Llegar hasta allí es un poco complicado, el camino se estrecha y empeora de forma considerable, pero con cuidado y con paciencia se llega felizmente.
En la cala se encuentran dos parkings: uno a 15 minutos caminando y otro solamente a 5.
El paseo no es muy cómodo, pero a mi me pareció de lo más satisfactorio, poder escuchar los grillos y oler aire puro lo hizo mucho más ameno.
Después de unos minutos caminando, llegas Cala Macarella, la cual cuenta con un chiringuito y un vigilante de socorrismo. No es de extrañar que pases el día rodeado de alguna cabra autóctona, y eso la hace más especial.
A 5 minutos de Macarella se encuentra Macarelleta, calita donde está permitido el nudismo. En esta pequeña cala suele encontrarse más tranquilidad.
Recomiendo visitar Menorca sin duda alguna, difícil que no enamore.
Otro día os hablaré de uno de los lugares más increíbles del mundo... Si! se encuentra en Menorca.
Espero que os guste el post.
Un saludo a todos!!