Hoy en mi país Venezuela, se ha instalado una comisión del Gobierno de turno, llamada Asamblea Nacional Constituyente. La cual, entre distintos motivos, tiene la de sembrar el miedo en las personas que pensemos distinto a ellos, así como la de sembrar cada día más y más miseria en las calles, producir más inseguridad, acabar con la tecnología y la producción de alimentos y consecución de medicinas, así como con la prohibición de salir del país sin el permiso de ellos.
Aún cuando muchos de mis amigos tenían pensado irse del país, yo me resistía a tener entre mis opciones tal idea, pues tenía la nimia esperanza que todo cambiaría, y que vendrían tiempos buenos, y que ellos algún día volverían. Hoy me he decepcionado a más no poder, y ha aparecido entre mis planes a futuro el tener que partir, dejando a mi familia con la esperanza de luego volverlos a ver, con el pecho lleno de tristeza y nostalgia, así como de resentimiento y rabia e impotencia.
La incertidumbre de llegar a un país con costumbres distintas a las mías, extraño, desde cero, con la frente en alto y los ánimos y ganas de ganarme el pan diario, constituyendo de igual manera una aventura, dejando todo atrás...
Ernesto A.