Revisando fotos que tenia en la computadora me encontré con algunas que había tomado en Carúpano-Edo. Sucre hace unos años.
Me encontré con la playa que queda cerca de la casa de mi abuela, aunque no llegan muchos turistas a esa playa se siente un ambiente totalmente diferente en el cual provoca ir y quedarse relajando el cuerpo.
Se dice que de alguna manera, estamos programados para reaccionar positivamente ante ambientes despejados, que nos hagan sentir más conectados con la naturaleza. Pero la playa tiene un toque especial, algo, que hace que nuestro cerebro se sienta más relajado inmediatamente al ver el mar y la arena.
Si mal no recuerdo, ya tengo 3 años sin visitar una playa y con sólo mirar estas fotos siento que estoy sentada en la arena admirando las olas mientras la brisa toca mi rostro.
Espero en este año viajar nuevamente en la playa, es uno de los lugares a los cuales me encanta ir.