En agosto del año pasado, buscando un destino por conocer, me encontré con Trinidad y Tobago; aunque no sabía mucho acerca de éste país y nunca pasó por mi mente visitarlo, compré un boleto junto con mi familia y nos embarcamos en esta travesía que superó nuestras expectativas.
Conformado por dos islas, un grande con vida comercial, altos edificios y playas de arena marrón; y otra pequeña, Tobago, con ambiente caribeño, palmeras por doquier y playas cristalinas.
Llegamos y nos encontramos con una impresionante amabilidad por parte de dos isleños que se ofrecieron a darnos un aventón sin costo alguno desde el aeropuerto hasta el centro comercial más cercano. Al llegar al mall enseguida notamos lo costoso que era comprar en la ciudad en comparación con precios de otros países, aún cuando el cambio de US$ a TT$ nos favorecía.
Los primeros días los pasamos en la capital, Puerto España, recorrimos el centro de la ciudad, que a mi parecer es sucio, caótico e innecesario de recorrer, no se encuentran buenos productos ni precios bajos; es algo peligroso, por lo que evitaría regresar si no tuviera que hacer alguna actividad en concreto.
Días después, visité Maracas Bay, una playa que me habían recomendado en el hotel como la mejor del mundo, en lo cual difiero puesto que más adelante conocí otra que realmente estaría en mi top 10 de las mejores playas que he visitado.
Nos recomendaron tomar un ferry hasta la isla de Tobago, lo cual parecía ser una mala decisión, la marea es fuerte y los mareos son inminentes, pasé 4 horas arrepintiéndome cada minuto de haber aceptado montarme en dicha embarcación. Sin embargo, mi sorpresa al llegar es que era un ambiente tropical muy distinto al que acababa de dejar atrás, llegamos a Pigeon Point y tomamos un catamarán vía a Nylon Pools, o cual podría definir como cayos de arena blanca en medio del mar, con aguas cristalinas en donde practicamos Snokerling, y nos relajamos en aguas tranquilas y cristalinas en el medio del océano. Sin duda, esta experiencia hizo que valiera cada minuto montada en el turbulento ferry, además de haber cambiado por completo mi experiencia en este país.
Nos regresamos a Trinidad y culminamos nuestra aventura recorriendo la ciudad, encontramos lindos rincones para pasar el rato en familia reflexionando que, aunque teníamos bajas expectativas de este destino tomado al azar, siempre habrá algo que te sorprenda y haga que todo lo que en un principio pareció una travesía, se transforme en una aventura inolvidable.
TIPS DE VIAJE
El idioma oficial de Trinidad y Tobago es el inglés, aunque el es bastante complicado entender a los habitantes, aún cuando crees tener un buen nivel de inglés.
El voltaje en Trinidad y Tobago es de 155 voltios y el enchufe utilizado es del tipo A o B.
Un repelente para mosquitos no debe faltar en el equipaje.
Si decides alquilar un coche, debes saber que en Trinidad y Tobago se conduce por la izquierda al mejor estilo inglés.
1 USD es cotizado a 6,41 TT$, por lo general las casas de cambio cobran un 5% de dicho monto.