¡Hola a todos! Ha pasado tiempo desde mi primera publicación. Hoy hablaré sobre un viaje que superó mis expectativas. MÉRIDA. Con sus hermosos paisajes naturales, sus distintos tonos de verdes y azules. Sus amaneceres y atardeceres. Me cautivaron de principio a fin...
Además posee un clima único en el país, su gente y su gastronomía es increíble. Además de sus buenos precios en la comida... Todo me gustó. Su mayor atractivo turístico es el Teleférico de Mérida (Mukumbarí), por ser el más largo y alto del mundo (Sí, aquí en Venezuela) con una longitud de 3,5 km y una altura de 4765 m.s.n.m. En su última estación (Pico Espejo).
Hay 5 estaciones o paradas y en el camino de regreso hay restaurantes y cafés excelentes. El frío es, literalmente AGOBIANTE para los que estamos acostumbrados a ambientes cálidos, además la altura es un grave problema para muchos. Pero los dulces, tazas de chocolate caliente y ambientes agradables para descansar, hacen que el retorno sea más placentero.
Los guantes que utilicé ese día, además de las tres camisas + suéter y los dos pantalones + medias y botas no fueron suficientes. Los dedos literalmente se me congelaron, no los sentía. Y la brisa helada no me permitía sonreír bien para las fotos.
Fue una experiencia genial que me motivó a cuidar cada vez más las cosas buenas que hay en mi país, y a alentar a otros. La belleza y mantenimiento de todo el sistema demuestra que sí podemos hacer las cosas bien cuando nos lo proponemos. ¡Tenemos un país hermoso que vale la pena rescatar!