Una de esas fotos que cuando la ves te recuerda a tantísimas cosas que es difícil de digerirla. Una foto que hice en el poblado Nubio del borde del Nilo. Una foto hecha al azar, a una de las niñas que nos recibieron en nuestro paseo por sus calles.
Niña que seguramente no sería de las que mejores juguetes tenían, de las que no podrían elegir la comida que se le ponía en el plato o que tuvieran grandes posesiones materiales, pero, con toda seguridad, una niña que era feliz. Todo el tiempo con una sonrisa de oreja, mirando a esos extranjeros que recorrían sus calles y jugando al mismo tiempo.
La felicidad es aquello que no depende de lo que tengas, sino de lo que te mueva por dentro.