Uno de los lugares que me sorprendieron de mi visita a Yanaka, el barrio tradicional de la capital nipona, fue el cementerio que está justo a la salida de la parada de metro que hay que coger para visitar este precioso lugar. Me llamó mucho la atención la gran cantidad de tablas conmemorativas que se alzaban junto a las lápidas del cementerio
El lugar estaba situado en una zona muy tranquila por el que se podía dar un paseo bastante agradable, perfecto para descansar del bullicio de Tokio. Aunque era verano y los cerezos no estaban en flor, este cementerio tiene que ser impresionantes rodeado por esta cantidad de árboles florecidos.
Para haber sido una visita no preparada, ya que nosotros fuimos con la idea de ver solo el barrio, nos ha encantado encontrarnos con este bonito lugar.