El castillo de Edimburgo es uno de los monumentos más conocidos y visitado de la capital escocesa. Un castillo súper bien cuidado y que está en una posición privilegiada de las ciudad desde donde se ve prácticamente toda la ciudad, además de poder verse desde gran parte de la misma.
Una de las cosas que más me llamó la atención de este castillo fue la cantidad de salas y estancias habilitadas para su visita. Grandes salones, preciosas estancias y salas de armas repletas de ejemplares excelentemente conservados que hacen que te hagas una idea de lo que eran las batallas de cada una de las épocas desde que este castillo se levantó, allá por el siglo XII.
Espadas, armaduras, pistolas, cañones, escudos, estandartes, toda una exposición como la que os muestro de la gran sala de armas del castillo.