Uno de mis lugares preferidos para comer o tomarme un pequeño descanso, sentarme aquí y contemplar las montañas y la nieve, con un poco de frío y niebla pasar por estos fríos y helados océanos. Para disfrutar de un buen pan con chocolate caliente, eso es una bebida de los dioses para el frío templado.
Otra vista muy padre para disfrutar un poco de la brisa y del paisaje, que nos brinda cada continente y país hoy es un poco cálido, el clima como para disfrutar de esta brisa, tan sabrosa ya irán a disfrutar de muchos más paisajes. Ya que falta muy poco para iniciar mis viajes y aventuras de nuevo, viajar es definitivamente mi norte el cual les comente ayer. Ya que tendré mucho tiempo para hacer turismo.
Mucho más de lo que ya hacía pero ahora, de forma más estable solo esperemos que esta pandemia pase y a disfrutar todo abordó. Sin duda alguna a conocer a nuevos tripulantes y amigos, como de costumbre cada turista contando su historia. O abuelos historias increíbles me imagino que yo iré hacer lo mismo cuando llegue a edad avanzada, así como lo hice a través de este blog de experiencias y aventura.
Otra de las vistas mientras vamos navegando por los mares, de la felicidad es la inmensidad de este vasto océano, que sólo con verlo me lleno de energía pura y buena. Me llena el alma y espíritu tanta hermosura y el poder disfrutar de él es un privilegio, ya que desde muy chica vivo en el mar y soy su hija así me considero hija del mar. Jamás dejaré de visitar el mar, creo que hoy o el domingo me iré a dar un buen baño de agua de mar.
No puede faltar un atardecer en ninguna de mis experiencias, ya que como el mar también soy amante del sol y su gran poder curativo, al cual también debo de agradecer por tantas cosas buenas que me ha dado. Sin duda alguna y también curativa espero que disfruten de esta experiencia. En el crucero del agradecimiento ya que sin él no estuviera donde estoy muchas gracias por leerme, un gran saludo desde la distancia.
Fotos de mi autoría.