¡Hola Hivers❤️!
Club 12 es una comunidad que promueve la lectura y la escritura, por lo que cada semana comparte un tema a tratar y sobre esta palabra cada uno de los participantes compartimos nuestras ideas.
Estamos en la edición N° 100 del #Reto12Votos y en esta semana tan importante, nos propone tratar el tema de "experiencia", así que el día de hoy les contaré una pequeña historia basada en ese tema.
Experiencias, experiencias, algunas gratas otras muy ingratas
Algunas palabras para mí evocan recuerdos, algunos muy agradables y otros desagrables, sin duda alguna, experiencia, es una palabra que me trae a la mente algunos sucesos.
Hubo un momento en el año 2.017 que yo trabajaba en un lugar que era fantástico, realmente te hacía sentir valorado porque respetaban muchísimo tu trabajo aunque fueses un joven estudiante o un profesional recién graduado. Desde el momento de la inducción te enseñaban lo esencial para comenzar a hacer un buen trabajo y lo demás lo ibas aprendiendo poco a poco.
Era un trabajo donde había que escribir bastante y hacer uso de herramientas como el SEO, que en la carrera de Licenciatura en Computación no te enseñan precisamente. Sin embargo, muchas de las cosas que hoy en día pongo en práctica en Hive son gracias a esos conocimientos.
Una de las mejores experiencias laborales sin duda, un equipo de trabajo agradable, momentos de esparcimiento y buena remuneración económica. Sin embargo, en algún punto tuve que emprender vuelo para poder crecer.
Participé en diversas entrevistas de trabajo (en donde trabajo actualmente y otras más) y recuerdo que una de las primeras entrevistas fue donde trabajo actualmente y me cautivó la emoción de quien ahora es mi jefe, decía cosas tipo "¡wow! me gustaría tener aquí a la mejor estudiante de la Universidad tal", "ya yo pedí unas computadoras que me deben llegar en los próximos días".
La verdad a primera vista me pareció un ambiente cálido y bastante familiar, una oportunidad magnífica para crecer profesionalmente. Inclusive él me decía que allí aprendería programación, base de datos, podía hacer la tesis, podía sugerir cosas (cosa que es así, no fue mentira). Básicamente, el sueño para alguien que estaba empezando a conocer a profundidad su campo.
Me fui muy emocionada, pero pasaba un día, otro, otro más y nada que me volvían a llamar, yo pensé: "bueno, seguro consiguió a alguien mejor", "ya llegará algo mejor". Me ofrecieron trabajar medio tiempo en otra empresa y accedí, el horario era bastante bueno para mí que estudio y era un lugar al que se podía llegar fácilmente, también parecía una buena oportunidad.
Estuve "trabajando" allí 15 días aproximadamente, digo "trabajando" porque realmente no firme nada, estaba en una especie de prueba, la cuál fue remunerada, (gracias a Dios).
Allí sucedían algunas cosas inusuales como que no tenía un "puesto de trabajo", sino que andaba deambulando de aquí para allá, conociendo gente, conociendo los procesos operativos (que nada tenían que ver con mi área) y comiendo helado (muy buenos, por cierto).
Era una situación incómoda porque solo podía sentarme en un asiento cuando tenía que verificar alguna máquina, hacerle algún mantenimiento o algo, de resto estaba literalmente paseando. Sentía que no tenía mucho sentido estar allí, pero era lo mejor que había conseguido en el momento.
Recuerdo que les había hablado claramente acerca de mis aspiraciones salariales y aunque al principio no parecía haber problema con ello, pronto los escuche decir a mis espaldas:
Ella es una simple estudiante y está pidiendo mucho.
Este comentario me hirió, porque nunca me he considerado "una simple estudiante", soy alguien bastante capaz y que tiene tanto conocimiento como experiencia y ganas de aprender.
El momento más feliz fue cuando llego la llamada, habían llegado las computadoras a la oficina donde trabajo actualmente y todo estaba preparado para recibirme, me mejoraron la oferta que me habían hecho inicialmente y apenada llegué un día y le dije a quien era mi "jefe" de 15 días:
Disculpe, no voy a poder continuar, me hicieron una excelente oferta que no puedo rechazar.
Él me miró un poco decepcionado, le pregunté si debía hacer algo más y me pidió escribir una carta para entregarla a administración. Me entregaron hoja y papel y me dispuse a hacerlo.
Recuerdo que estuve sentada un rato tras una pared y logré escuchar que le dijo a alguien algo así como: "la chama se va, prácticamente perdimos el tiempo, una simple estudiante pidiendo mucho".
Me levanté, entregué mi hoja y me fui con la frente en alto, diva, regia y poderosa, segura de que yo no soy ninguna estudiante "chimba". Por cierto, hay algo que aprendí en esta empresa y que nunca olvidaré: como hacer un cable de red.
Les cuento esto del cable de red porque en mi primer trabajo (anterior al que describo al principio de esta historia) fui asistente administrativo y un día en la oficina se había dañado un cable de red e iban a hacer uno nuevo, yo quería que me enseñaran o me dejaran al menos ver pero los de soporte técnico no me quisieron enseñar por ser "muy difícil" (en realidad, no me querían ni cerca). Al final de toda la experiencia aprendí a hacer un cable de red y a valorar más mis conocimientos.
Curación por 
El #Reto12Votos está diseñado para que todas las personas ganen. Se trata de leer, comentar y votar por otros participantes que harán lo mismo a cambio.