En principio: diferencias, necesidad, anhelos, deseos, sueños, vivencias, ideas, verdad.
Todo un mundo lleno de todo aquello que se torna realidad.
Una vida, muchas vidas, llenas de recuerdos, vivencias y experiencias.
Colmado todo esto con un deseo genuino de aportar, más aún, de recibir, de intercambiar.
Para trabajar en equipo, tú, yo, nosotros, todos.
Sumando esfuerzos sin restarnos, basado en un sentimiento de hermandad, sin envidia, egoísmo o competencia negativa.
Simplemente de igual a igual, sin convencernos, manipularnos o forzarnos, con el solo y limpio deseo de dar.
Toma de mí todo aquello que en verdad necesites, sin maltratarme y sin usarme, permíteme tomar lo mismo de ti, asumiendo un compromiso de respeto mutuo y lealtad.
Lo único que necesitamos para lograrlo es: la comunicación, ella nos permitirá encontrarnos y construir el puente para acercarnos, compartir y apoyarnos.