Las vacaciones en Venezuela han dado un giro de 360° en vez de disfrutar de una playa, un viaje en familia, descansar, se han convertido en algo agotador y a veces frustrantes para muchos, debido a que podemos ver mejor la situación que se vive en el país, donde nada te alcanza y tienes que buscar alternativas para no ahogarte entre las noticias, por las quejas que escuchas de tus vecinos, donde un sueldo no nos permite vivir, mas que cómodo, tranquilos mentalmente. Y para no caer en las quejas, le he dado la vuelta, quizas para escapar un poco de la realidad, viendo vídeos, aprendiendo recetas para hacer tortas, para renovar una ropa, usando materiales reciclables para manualidades, jugando con mi hija y mi sobrina, disfrutando cada momento, eso si, sin perder la sensibilidad y la humildad. Lo importante de todo, es que debemos aprender a sacar provecho de las dificultades. Estas son mis vacaciones. No, nos ahoguemos en las dificultades.