La mentira es el principio de todos los males de la sociedad, nosotros los padres somos responsables de la información nuestros hijos, a partir de los tres años, los niños pueden recibir lecciones sobre el valor de la sinceridad y la consecuencia de decir mentiras.
La verdad es el pilar de toda relación de convivencia, en el cual el individuo es responsable de lo bueno y de lo malo.
En gran medida los hijos aprende imitando la moral de sus padres y sus valores.
Saber escuchar al niño le hace sentir que es respetado y que cuenta con su apoyo, de esa forma conocemos sus inquietudes y sus emociones .
Hay situaciones que la disciplina se hace necesaria, pero sin llegar al maltrato.
Enséñales valores a nuestros hijos y tendremos una sociedad sin violencias.