Como es de conocimiento público, muchas palabras populares del coloquio venezolano provienen de tergiversaciones de lenguas extranjeras, y "echarse un camarón" no es la excepción.
en la época de 1875, cuando en el país comenzaba la fiebre petrolera, habían muchas transnacionales explotando el llamado "oro negro", estas empresas traían sus ingenieros, pero aun así contrataban obreros venezolanos.
el meollo del asunto surje cuando los "gringos" querían echarse una siesta sin ser vistos por sus empleados, estos se excusaban con la frase "I´ll come around" ( ya vuelvo), su pronunciación sonaba como "aicomarun", y haciendo gala de la jocosidad que nos caracteriza a los venezolanos, cada vez que algún norteamericano usaba la frase para excusarse, los obreros lo traducían como " va a echarse un camarón"