Hace unos días, iba caminando por una avenida muy concurrida de acá de San Cristóbal, la Avenida Carabobo, y al llegar a una intersección, un cruce de vías, veo unas personas en un vehículo, que claramente iban a cometer una infracción de transito, mientras comencé a cruzar la calle para pasar a la otra acera y ellos esperaban el semáforo para seguramente cometer la infracción, pensé por un segundo en decirles:
"Amigos buenas tardes, disculpen, sería mejor para todos que evitaran hacer ese giro indebido que seguro piensan hacer"
Instantáneamente, mi mente me dijo:
"No chamo, no gastes energía en eso, seguro ellos se van a molestar y hasta un problema te puedes ganar."
Y decidí hacer caso de esta voz que me habló desde mi mente...
Cruzo la calle, los veo a ellos esperando el semáforo, llego a la acera doy 3 pasos, cuando de repente escucho una fortísima frenada, al voltear vi como otro carro que venía subiendo por dicha avenida chocó contra el carro de estas personas mientras hacían el giro indebido, al mirar el semáforo veo que estaba en rojo, es decir que al segundo carro le correspondía detenerse y quiso burlar la señal ya conocida, un golpe bastante fuerte, una colisión bastante estremecedora, aparentemente todo salieron ilesos.
Suma de decisiones, eso fue la conclusión de ese momento, todo inició cuando el conductor del vehículo 1 decide esperar el semáforo para hacer la vuelta indebida, luego yo al percatarme decidí no decirle nada para evitar un altercado, luego el conductor del 2do vehículo tomó la decisión de no detenerse ante el rojo que señalaba el semáforo, y todo terminó en un choque.
Así, justamente así es la vida, un cumulo constante de decisiones, cada cosa que elijamos y decidimos construyen nuestro futuro próximo, nuestro mañana, la invitación a tomar las decisiones más adecuadas para vivir la felicidad, la prosperidad, el éxito y la abundancia.