
Al Sistema Nacional de Orquestas en Venezuela asisten muchos jóvenes, algunos de ellos de bajos recursos, pero que a través de la música se han integrado a la sociedad de una manera muy productiva, alejándose de los vicios..

Mi hija, todas las tardes de lunes a viernes durante años, fue a sus clases en la orquesta, compartió con muchos jóvenes, hizo amigos y hermanos de vida, y hasta con el tiempo fue instructora de los nuevos integrantes.
No fue un sacrificio llevarla a diario, al contrario, disfruté su crecimiento como músico y como persona, y ella moldeó su carácter, adquirió valores y responsabilidades, lo cual fue un apoyo importante para mí en su formación.
En algunas oportunidades iba a la orquesta directamente desde del colegio, e incluso, tenía que comer apurada en el trayecto a la sede, pero hasta esos momentos lo disfrutábamos, porque sabíamos que era por una causa provechosa para ambos!.

Cuando tenía concierto, y pasaba semanas practicando, algunas veces sus dedos llegaron a molestarle mucho por el dolor y se le adormecían, pero eso nunca fue motivo para renunciar, al contrario, lo veía como un reto a superar, y hoy orgulloso digo que Valió la Pena!.
Esta historia no termina aquí, ya les seguiré contando….
Gracias por leerme!!
Las fotos fueron hechas por mí con una Galaxy Tab 10.1 Samsung, modelo GT-P7510.