Una marea verde se abre ante mis ojos, entre las hojas puedo ver el azul del cielo. La selva en su esplendor me brinda un universo lleno de criaturas asombrosas; los insectos y arácnidos son mis favoritos por múltiples razones… una de ellas es el reto que implica hacerles fotos a tan corta distancia una amplia gama de formas y colores llenan mis expectativas de hacer un trabajo para mostrarles un mundo en el cual me desenvuelvo y vivo como parte de él, pinceladas desde mi creatividad traen buenos indicios de este mundo extraño para muchos y fascinante para todos.
Nuestro planeta está plagado de estas hermosas criaturas, miles se descubren cada cierto tiempo y aun no conocemos que cantidad viven entre nosotros, una mariposa de color metalizado vuela con gracias como danzando en el aire, un escarabajo camina con su gracias distrayendo mi mente, una libélula vuela y se detiene en el aire como una fotografía diáfana, las arañas con sus telas atrapan una cantidad ilimitada de insectos y otros animales, las cigarras corean así como los grillos llenando la selva de notas disonantes, entre tanta belleza me pierdo en una vegetación frondosa que alberga una flora y una fauna exuberante que me invita a la aventura.
La sucesión de vida infinita armoniza el sentido de un millar de especies que no miras… allí están a tu alrededor esperando a ser descubiertas, su mundo está muriendo por las manos del hombre, muchas selvas han desaparecido y con ellas miles de formas de vida... es hora de concientizarnos, de amar más a la naturaleza y a todas las criaturas que viven en ella.
© Carlos Adolfo Chacón Rosales.