hoy les traje una aventura muy nueva para mi, pero vieja para muchos caminantes de la región donde vivo (tachira-Venezuela).
esta vieja tradición es parte de la cultura religiosa de mi región y se lleva a cabo todos los años, con el fin de acompañar o llegar hasta el templo caminando como ofrenda de nuestro amor hacia la virgen de la consolación de Tariba.
hay muchas personas que hacen esta travesía sin zapatos o muchas veces de una manera extrema haciendo una larga caminata de rodillas, si amigos, con las rodillas en el suelo, pero eso depende de la cultura o de las creencias que tenga cada persona.
Para mi fue un reto nuevo que tenia que cumplir y al final iba a dar gracias por poder hacerlo y por tener fuerzas para participar.
mi travesía comenzó de esta manera, con mi bandera en alto
Mi caminata comenzó unos 5 o 6 kilómetros de Tariba, un pequeño pueblo a las afueras de la ciudad de san cristobal que es donde yo vivo.
Desde el primer momento notas que todas las personas están caminando hacia ese lugar y es bastante gente.
niños, ancianos, personas en silla de ruedas, todo tipo de personas puede ir a esta travesía de conexión con tu espiritualidad seas de la religión que seas.
en el recorrido puedes ver vendedores de dulces típicos y también de cosas absurdas como pollitos(eso no me gustó)
Existe un puente que divide el pequeño pueblo de la ciudad y ese día cierran parte de el para poder pasar caminando.
Así como en san cristobal existen las ferias de San Sebastian, en tariba existen también otras ferias y cuando entras al pueblo puedes ver la alegría de las personas, comida, bebida, juegos para los niños, música y todo al rededor de la catedral de tariba.
Cuando comienzan las ferias todas las personas del pueblo montan altares muy lindos con la virgen de la consolación.
Al fin llegamos a la plaza donde se encuentra la iglesia donde esta la virgen y realmente no puedes caminar de la cantidad de gente que hay en el lugar, millones de personas con promesas hacia ella la rodean junto con música, flores y oraciones, sobretodo por Venezuela.
Esta fue mi vista dentro de la iglesia, no podía avanzar mas, había demasiada gente pero allí pedí por mi país y pedí por la salud de mis seres queridos y por la mía.
Al caminar logras ver muchas personas que si han sufrido en la vida, que no pueden ver, o caminar y que aun así todos los años van como sea a este encuentro espiritual a pedir o a pagar sus promesas ya cumplidas.
Desde el momento en que salí a caminar siempre mantuve en mi cabeza llegar a la iglesia como meta y ahí le podría demostrar al universo que si puedo y que todo lo que me pasa no es nada a comparación con otros.