Durante las últimas semanas he reflexionado, sondeado, conversado, con cientos de amigos trujillanos y venezolanos en general, sobre este dilema del 20 de mayo, pues luego de muchas conversaciones, y de una revisión rápida del orden constitucional y la lógica política electoral, debo señalar que NO DEBEMOS VOTAR, muchas razones con suficiente argumento y validez han dado para que vamos a votar para salir del régimen de Maduro, pero me obligo a expresar el porqué de mi decisión, Constitucionalmente el electo como presidente debe tomar posesión en el mes de enero de 2019, 6 meses para que Maduro siga Gobernando el País, aunado a ello la ilegal, Inconstitucional Asamblea Nacional Constituyente, sacara algún artilugio para inhabilitar a quien sea electo distinto a Maduro o como recurso final decir que ya posee el nuevo texto constitucional, y que debe ser legitimada todas las autoridades.
Sin un candidato único de oposición simplemente se diluye el esfuerzo y la consolidación de una mayoría de votos a favor de la alternativa democrática, electoralmente, sin ánimos de descalificar a los equipos electorales de Falcón y Bertuchi, sin la mayoría de quienes hemos sido padrón electoral ganador y perdedor, pero garantizadores de que lo que exprese la gente sea lo que se refleje en las actas de votación , abre la posibilidad del voto mega asistido e incluso que las famosas actas 100 – 0 se hagan presentes, con más de 5 millones de venezolanos fuera del país sin la posibilidad de votar es otro aliciente para que se pierdan las elecciones, aun consciente que más del 80% de los venezolanos que aun quedamos queremos salir de Maduro, también es cierto que la gran mayoría NO quiere ir a votar, espero que esto deje por sentado una explicación por qué NO IR A VOTAR aun cuando somos defensores a ultranza de ejercer el voto, pero no hay la mínima garantía electoral, en ausencia de un verdadero estado derecho y justicia.